El armador del Heat Mario Chalmers parecía haberse consolidado en su puesto tras conquistar el título de la NBA, sobre todo por su destacada actuación en los playoffs, pero últimamente está sembrando grandes dudas impulsado por su inconsistencia.
Era indudable que Chalmers había evolucionado al lado de dos grandes maestros como son LeBron James y Wade, llegando incluso a decir que se consideraba entre los 10 mejores organizadores de la liga.
Chalmers ya no sólo era un gran defensor, sino que se había convertido en un consistente tirador de triples y sus bandejas, cada vez más se clavaban con más frecuencia en el corazón de sus rivales. Incluso en la presente temporada sus pases invitaban a soñar con la explosión del gran armador que siempre ha buscado el Heat.
Pero de pronto, hace un mes, coincidentemente cuando la revista People lo incluyó entre los más sexy representando a Alaska, su juego comenzó a decaer y sus minutos comenzaron a reducirse. Tanto que ahora el armador de Miami apenas promedia 6.3 puntos y 3.9 asistencias por partido, bajando además su por ciento de triples de 35.8 a 32.7.
“Mario es clave para este equipo y él tiene que comprender lo importante que es para nosotros”, comentó el capitán del Heat Dwyane Wade. “Así que tenemos que traerlo de vuelta a la pista, lo necesitamos a un alto nivel”.
Y es que el oriundo de Alaska en sus cuatro años en la NBA no ha aprendido a cuidar el balón cometiendo casi dos pérdidas de la pelota por partido, entre los peores en este departamento. Su juego alocado además provoca innumerables pérdidas a sus compañeros y con él la inseguridad en la cancha se ha vuelto contagiosa.
Contra de los Warriors fue un buen ejemplo de todo ello. Perdió el balón tres veces, repartió una sola asistencia, James y Bosh perdieron sus pases para él y para colmo chocó con Wade.
Su suplente, Norris Cole, a pesar de no tener mejores números (4.9 puntos y 2.2 asistencias por juego), ha ido tomando un mayor protagonismo, comiéndole minutos y jugando más veces el último cuarto, cerrando más juegos. Esta semana, contra de los Warriors y los Hawks, Cole jugó todos los minutos de los cuartos parciales.
Cierto es que sus puntos y asistencias no son tan diferentes, pero Cole pierde menos la bola y últimamente ha sido mejor que Chalmers en defensa.
Cole asiste mejor a James, defiende mejor a los jugadores rápidos, le mete más velocidad al contraataque y conduce mejor la pelota.
Esta situación ocurrió en el pasado y Chalmers respondió poniéndose un par de pilas nuevas, por lo que se espera que vuelva a resurgir. Mientras tanto el jugador de segundo año le sigue presionando.




























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