En mayo pasado, un consejero residente encontró a un alumno de primer año de la Universidad de Miami fumando marihuana en su dormitorio en Coral Gables.
Pudo haber sido arrestado por la policía de la escuela, pudo haber sido expulsado, o enviado de regreso a su país en el Oriente Medio. Su arresto se hubiera hecho público, e incluso si el caso se hubiera retirado posteriormente en la corte, su foto policial pudiera haber estado indefinidamente en internet, lo que afectaría sus futuras oportunidades de trabajo.
Pero bajo un programa piloto creado por la policía de la Universidad de Miami (UM) y fiscales, el adolescente es uno de 80 hasta ahora que han entrado en un programa que obliga a servicio en la comunidad, multas y cooperación con el cumplimiento de la ley a cambio de que no se le arreste.
Pudiera haberlo echado a perder con una fumada de una pipa. Ahora hace horas de servicio comunitario. El viene de una sociedad muy conservadora y pasó el verano educando a otros muchachos. Se da cuenta que las oportunidades de venir a este país y estudiar son muy limitadas.
Los abogados defensores, fiscales y la policía dicen que el programa opcional, conocido como el Programa de Ruta Alternativa Asistida del Cumplimiento de la Ley de la Universidad (U-LEAD, por sus siglas en inglés), que comenzó el año pasado, es la primera vez que se usa en la Florida y es una valiosa oportunidad de redención para quienes enfrentan por primera vez cargos de un delito menor de posesión de marihuana.
Este mes, el cumplimiento de la ley en Tallahassee también anunció que participaría en un programa similar para emitir citaciones civiles, en lugar de arrestos, para crímenes menores no violentos.
Y el programa podría ampliarse a otras universidades del Sur de la Florida y a algunas otras ciudades, lo que las autoridades dicen que ayudará a aliviar la siempre presente congestión en la Corte del condado Miami-Dade, que el año pasado procesó 51,400 delitos menores.
En el 2009, para aliviar a la corte del condado, el juez administrativo en jefe pidió a la comisión del condado que considerara hacer citaciones civiles en algunas ordenanzas criminales de alteración del orden público, como vender al lado de la carretera y no tener señales al lado de camiones de trabajo. El esfuerzo desapareció progresivamente.
U-LEAD preserva caros recursos del sistema de justicia criminal para los delincuentes más graves y violentos, dijo Katherine Fernández Rundle, fiscal estatal de Miami-Dade.
En la UM, los agentes le echan el guante todos los años a entre 70 y 100 personas por la simple posesión de mariguana, dijo el jefe policial David Rivero. Con la ayuda de fiscales, el programa entró en efecto hace un año.
Hasta ahora, sólo tres de los 80 estudiantes no han terminado el programa, dijo Rivero.
En cualquier ambiente de college, no es inusual que se les atrape con un cigarrillo de marihuana en el recinto. Los agentes hacen muchos arrestos en los dormitorios, cuando los consejeros residentes huelen el humo de la marihuana.
El programa trabaja así: los participantes deben haber cometido el delito por primera vez con menos de 19.9 gramos de marihuana o haber tenido utensilios para producir o ingerir drogas. Si ellos cumplen con las condiciones, los agentes de la UM les dan una serie de formularios que describen el programa, sugiriéndoles que le digan a sus padres y tengan un abogado.



























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