La investigación federal sobre una media docena de policías de Miami que supuestamente protegían una casa de apuestas ilegales en Liberty City podría tener implicaciones más allá del caso en sí, afectando desde la imagen del Departamento hasta los casos judiciales pendientes en los que estos agentes son testigos.
Nadie ha sido acusado formalmente en el caso, aunque fuentes con conocimiento de la investigación han dicho que se está determinando si estos policías sabían lo que realmente ocurría dentro de lo que parecía ser simplemente una barbería. Al menos una policía que rehusó cooperar con las autoridades ha sido suspendida de su cargo. Los arrestos podrían ocurrir tan pronto como en enero.
Cuando hay múltiples policías que están bajo investigación o que han sido arrestados por cualquier tipo de corrupción, eso obviamente no ayuda a la reputación del Departamento de Policía, dijo Carl Kafka, un abogado defensor que no está involucrado en el caso. Van a tener que lidiar con esto en dos partes, en las cortes y con las relaciones públicas del Departamento.
En recientes días, desde que se dieron a conocer algunos de los detalles de la investigación, algunos observadores han hecho comparaciones con el escándalo que plagó a la Ciudad de Miami a mediados de los años 80, cuando decenas de policías, muchos de ellos cubanoamericanos, fueron arrestados, suspendidos o penalizados por robar dinero y drogas de delincuentes, entre otros delitos. No está claro cuántos policías podrían estar involucrados en el caso actual de Liberty City, pero las fuentes han dicho que son entre seis y once policías jóvenes, muchos de ellos de origen haitiano.
Los rumores han abundado desde el 4 de diciembre, cuando el mayor del distrito del norte de la policía de Miami, Keith Cunningham, fue transferido a la sección de comunicaciones en una serie de cambios internos que muchos policías consideraron como una prueba de que el Departamento estaba limpiando la casa.
Manuel Orosa, jefe de la policía, dijo esta semana que no puede comentar sobre la investigación ni confirmar su existencia. Sin embargo, afirmó que actualmente hay 10 policías que han sido separados de sus cargos debido a una variedad de investigaciones internas.
El caso de los policías de Liberty City no es el único que ha levantado cuestionamiento sobre la imagen del Departamento de Policía de Miami en meses recientes. De hecho, varios oficiales dentro y afuera del Departamento dicen que están observando de cerca otro caso federal que involucra a uno de sus agentes.
El ex sargento Raúl Iglesias, quien fue arrestado en julio, está acusado de colocar cocaína para inculpar a una persona, robar dinero de un sospechoso, y mentir sobre los hechos, entre otros cargos. El caso podría implicar a otros policías activos que testificarán en su contra durante el juicio, programado para enero. Iglesias, quien estaba a cargo de un equipo de detectives de la Unidad de Supresión de Crimen en el Distrito Central, fue señalado por el detective Roberto Anzana, quien admitió culpa de cargos menores por drogas en el caso.





























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