México -- Jugadores de pelota mixteca y tarasca, dos de las modalidades de deporte prehispánico más extendidas en México, reclaman en la capital que se respeten sus costumbres y que les devuelvan el terreno donde han jugado durante los últimos 50 años.
“Es parte de nuestra tradición cultural, pero además todos los que jugamos lo valoramos como una herencia que viene de hace dos mil años, y por eso lo hemos podido conservar”, aseguró Cornelio Pérez, presidente de la Asociación de juego de pelota de hule, una de las variedades de la pelota mixteca.
Como la mayoría de los jugadores, procede de una familia que emigró hace más de cinco décadas al Distrito Federal desde Oaxaca, en el sur del país, una de las cunas de este deporte, y recuerda cómo desde niño acudía con su padre a ver los partidos que se jugaban en un recinto conocido como el “Pasajuego de Balbuena”.
Tras ser construido en la década de los 50 por migrantes de Oaxaca y Michoacán, lamenta que a partir de los 80 se empezaron a ver “intentos para que estos campos desaparecieran”, pues “con el crecimiento de la ciudad quedaron dentro del centro histórico”.
Un año después de que el juego de pelota prehispánico fuese declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México en el 2008, el Gobierno capitalino ordenó la recolocación de los jugadores para construir en los antiguos terrenos una estación policiaca de la Secretaría de Seguridad Pública de la capital.
Ante esto, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal dirigió a finales de septiembre del 2009 una recomendación al entonces alcalde de la capital, Marcelo Ebrard, por “violar los derechos a los beneficios de la cultura y los derechos de las personas indígenas”.
“Estos juegos desgraciadamente se vuelven como piezas de museo, uno va al Museo de Antropología y hay canchas de juego, pero hay una versión distorsionada, hay una visión de museo de libro”, lamentó Pérez, tras criticar que el lugar en el que han sido reubicados no cumple las condiciones necesarias.
“Uno de los puntos que recomendó la Comisión de Derechos Humanos es que se hiciera una consulta, pero lo que hizo el Gobierno fue dar otro espacio sin consultar, entonces el espacio que decidieron ni reúne las condiciones en área, ni en orientación, por lo tanto lo que hacen es erigirse en expertos de ese patrimonio cultural”, denunció.
La pelota mixteca, originaria de Oaxaca, se divide en tres modalidades según el material del que esté hecha: la de hule, la de esponja, y la de forro; y se caracteriza por utilizar un guante de grandes dimensiones y peso considerable para golpear la bola.
La pelota tarasca, por su parte, procede de la zona oeste de México formada por Michoacán, Guerrero y Estado de México, y en lugar de jugarse con un guante, se utiliza la mano o un palo.
Pérez precisó que uno de los aspectos “más elementales” de la cancha es la orientación norte-sur, ya que “la pelota va en el aire y es muy pesada”, por lo tanto “no se puede practicar de cara al sol porque podría hacer que un jugador se caiga y se lastime”.






























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