LOS ANGELES - -- La actriz Jessica Chastain dice que “Zero Dark Thirty”, una cinta sobre la persecución a Osama Bin Laden, es un tributo a la anónima agente de la CIA que ella interpreta y que fue clave para dar caza al líder de la islamista Al Qaida.
La película dirigida por Kathryn Bigelow, cuyo filme sobre Irak “The Hurt Locker” ganó ocho premios Oscar en 2010, cuenta la investigación que comenzó con el ataque del 11 de septiembre de 2001 y terminó con la redada en la que se dio muerte a Bin Laden en Abbottabad, Pakistán, el año pasado.
Interpretada con fiera intensidad por Chastain, la agente de la CIA Maya es mostrada como una incansable agente dedicada a seguir las pistas que a la larga identificaron al contacto que hacía de correo del refugio de Bin Laden en Abbottabad.
“Nunca había tenido una responsabilidad como ésta. Estoy interpretando a una mujer real y eso es una responsabilidad enorme, porque realmente admiro a Maya y no quiero sentir que la he traicionado”, dijo la actriz estadounidense, utilizando el seudónimo de su personaje.
“Ella no puede asumir la responsabilidad de lo que ha logrado, porque es una agente encubierta. No puede alzar su voz ante la prensa y decir ‘fui yo'. De modo que hacer esta película es una forma de agradecerle y darle el crédito por lo que hizo”, dijo a la AFP.
“Y yo tenía la enorme responsabilidad de no arruinar eso”, agregó la actriz, quien no pudo reunirse con la agente de la CIA verdadera para preparar su personaje, precisamente porque la funcionaria aún es espía de la agencia estadounidense.
Bigelow ya trabajaba en el filme sobre Bin Laden --con el mismo guionista de ‘The Hurt Locker'-- cuando comandos de élite estadounidense irrumpieron en el refugio de Al Qaida y mataron a su líder el 1 de mayo de 2011.
El proyecto estaba centrado en narrar la búsqueda de Bin Laden y describir el trabajo de la agente, pero luego la película fue modificada para convertirse, a la luz de los acontecimientos, en la historia de uno de los mayores éxitos militares de Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001.
La cinta se estrena el 11 de enero en Estados Unidos --y entre el 4 de enero y fines de marzo en el mundo hispanoparlante-- pero se proyectará en un número limitado de salas de cine norteamericanas a partir del miércoles, para que califique a los premios de la Academia que se entregan en febrero.
Y aún antes de su estreno, el filme ya causa polémica. Algunos han criticado que los cineastas hayan tenido acceso a información clasificada, porque consideran que este hecho ha sido parte de un plan de propaganda del presidente Barack Obama.
El filme además no tiene pelos en la lengua a la hora de mostrar episodios de tortura o criticadas técnicas de interrogatorio como el de sumergir la cabeza del detenido en un recipiente con agua (“submarino”).
La información obtenida gracias a estos métodos es mostrada como crucial para armar el rompecabezas que ulteriormente derivó en la ubicación de Bin Laden. Y la cinta muestra la clara decepción de los agentes de la CIA cuando un recién electo Obama ordena que se ponga fin a la tortura.




























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