Los Dolphins pusieron en la lista de inhabilitados al running back Daniel Thomas y firmaron a los defensive backs Julian Posey y Dion Turner, el miércoles en una movida para hacer frente al problema de lesionados.
Thomas, quien en la presente campaña jugó 12 partidos, corrió 91 veces para 325 yardas y cuatro touchdowns, era la segunda opción del ataque terrestre de los Dolphins después del estelar Reggie Bush. Nacido en Hilliard, Florida, y con 25 años de edad, el joven acarreador sufrió una conmoción cerebral al principio de la temporada y se perdió dos partidos.
El running back se lesionó en la rodilla en el triunfo 24-3 de los Dolphins sobre los Jaguars de Jacksonville, el domingo pasado en el Sun Life Stadium.
Las lesiones se han convertido en un problema para los Dolphins en la parte final de la campaña y el equipo de Miami ha tenido que responder con soluciones de emergencia para llenar esos vacíos.
El domingo anterior no pudieron jugar el wide receiver Davone Bess (espalda) y el linebacker Koa Misi (tobillo), quienes no practicaron el miércoles. Tampoco se entrenó el cornerback Nolan Carroll (rodilla) y el wide receiver estrella del equipo, Brian Hartline (espalda) tuvo una práctica limitada.
Hartline sumó 1,002 yardas el domingo, y es la primera vez en su carrera de cuatro años en la NFL que pasa las 1,000 yardas.
Por su parte, el tight end Charles Clay se lesionó en la rodilla el domingo y se perdió los dos partidos que faltan de la campaña. Su lugar será ocupado por el novato Jeron Mastrud, quien actuó muy bien el domingo.
El titular en la posición es Anthony Fasano, quien en la presente temporada capturó 36 pases para 289 yardas y cinco TDs.
Los Dolphins (6-8) disputarán su último partido en casa el domingo contra los Buffalo Bills (5-9), en un juego divisional que tiene mucha importancia para los de Miami, que se mantiene con un hilo de vida para entrar a los playoffs. Es cierto que deben pasar muchas cosas para que el milagro ocurra, y que en el campamento surfloridano no se quiere pensar más allá de este fin de semana.
“Nuestro foco es que tenemos la oportunidad de enfrentar a un rival divisional en nuestro último partido de la temporada en casa”, comentó el entrenador de los Dolphins, Joe Philbin. “A los Bills no los hemos vencido todavía en esta campaña. Por lo tanto, pienso que ese es un gran factor de motivación para nuestros jugadores”.




























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