BUENOS AIRES -- El gobierno argentino envió tropas federales a Bariloche (suroeste), tras los saqueos protagonizados el jueves por decenas de vecinos en varios supermercados, uno de ellos de la cadena estadounidense Walmart, anunció el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.
“Las fuerzas federales (que fueron solicitadas por el gobierno provincial) están partiendo con destino a Bariloche para dar colaboración y mantener el cuidado de la ciudad”, dijo Abal Medina en conferencia de prensa.
Decenas de saqueadores ingresaron con palos en la mañana del jueves a un local de la cadena Changomás, de Walmart, ubicado en un barrio periférico de Bariloche (1,650 km al suroeste de Buenos Aires) y se llevaron televisores, bicicletas y electrodomésticos, según afirmaron testigos.
“La situación no está controlada, es muy preocupante. Cada vez se suma más gente. Fue saqueado un local de Changomás y ahora están saqueando uno de la cadena Todo”, informó al canal TN el Secretario de la Alcaldía de Bariloche, Oscar Borchichi.
El funcionario indicó que en uno de los locales sustrajeron “hasta la caja fuerte” y dijo no saber quiénes integran los grupos que ingresaron a esos locales.
Borchichi admitió que los policías que llegaron a ambos establecimientos fueron desbordados por los encapuchados y vecinos. No se reportaron detenidos ni heridos.
Los 400 gendarmes (policía militarizada) enviados a Bariloche, en la provincia de Río Negro, no participarán en los operativos para contener la protesta, aclaró Abal Medina.
El jefe de Gabinete culpó a “pequeños grupos marginales y violentos” por los saqueos y vinculó estos hechos al apagón que dejó a oscuras el miércoles a media provincia de Neuquén, limítrofe con Río Negro.
“Estos hechos no han sido casuales”, dijo el jefe de Gabinete y los vinculó con las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001, cuando el presidente Fernando De la Rúa (1999/2001) renunció en medio de una revuelta social que dejó 30 muertos en todo el país.
“Estamos más atentos que nunca para prevenir cualquier situación de esta naturaleza”, sostuvo y afirmó que el gobierno “condena de una forma enérgica y profunda cualquier tipo de manifestación que venga a romper la paz social de argentinos”.
Bariloche, de unos 50,000 habitantes, es una bella villa andina rodeada de lagos a la que llegan anualmente miles de turistas extranjeros para practicar esquí en invierno, aunque también recibe muchos visitantes en el verano austral.
La economía de esa ciudad patagónica, cuya principal actividad es el turismo, recibió un duro golpe en el 2010 cuando la villa quedó tapizada de cenizas que emanaron del cercano volcán chileno Puyehue y prácticamente no recibía visitantes, situación de la que luego se fue recuperando lentamente.





























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