DAMASCO -- Miles de palestinos regresaron este jueves al campamento de refugiados de Yarmuk en Damasco pese a disparos esporádicos, en momentos en que los expertos de la ONU señalan que en Siria “comunidades enteras” están amenazadas por el régimen.
En Nueva York, la Asamblea General de la ONU aprobó este jueves una resolución condenando las “violaciones graves y sistemáticas” de los derechos humanos cometidas por las autoridades sirias y las milicias progubernamentales, las “chabbiha”.
El texto, apoyado por los países europeos y árabes, así como los Estados Unidos, pide al gobierno sirio “poner fin a las violaciones de los derechos humanos y los ataques contra la población civil”, al tiempo llama a “todas las partes a poner fin a toda forma de violencia”.
La resolución también pide a Damasco que deje a comisión investigadora de la ONU el acceso libre y sin condiciones a todo el país, así como cooperar con los investigadores.
Al mismo tiempo, el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU impuso sanciones a dos compañías iraníes “fuertemente involucrados en el tráfico de armas, incluyendo a Siria”, dijo el jueves la embajadora estadounidense, Susan Rice.
En Moscú, el presidente ruso, Vladimir Putin, un aliado del régimen sirio, negó querer mantener “a cualquier precio” al presidente Bashar al Assad y afirmó que fomentaba el diálogo para evitar una desintegración del país.
“Desde las 06H00 (04H00 GMT), miles de palestinos cruzan a pie los puestos de control del ejército en la entrada del campamento para instalarse de nuevo, y no tener que dormir fuera, bajo el frío y la lluvia”, afirmó un miembro de una organización de ayuda a los palestinos.
“Los soldados no dejan entrar vehículos y les dicen que entran por su cuenta y riesgo”, añadió, mientras se escuchaban disparos esporádicos en este campamento, que fue escenario de cruentos combates entre rebeldes y militares.
Muchos entonaban canciones palestinas y gritaban “volvemos al campamento Yarmuk”, afirmó un habitante. La agencia oficial Sana dijo que había “manifestaciones pidiendo la salida de los grupos terroristas”, un término con el que el régimen se refiere a los rebeldes.
Pero la “santuarización” del campamento está lejos de haberse resuelto. Uno de los combatientes del ESL afirmó que “no partirán antes de que el ejército haga lo propio”.
El jueves circulaban informaciones contradictorias sobre un posible acuerdo. Un dirigente del movimiento palestino Fatah, Azam al Ahmad, afirmó a la radio “Voz de Palestina” que “se había llegado a un acuerdo preliminar por la noche entre todas las partes en Damasco para la retirada de los combatientes de la oposición y del régimen”.


























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