La vista de sentencia de Jorge Alberto González, el estafador que brindó falsas oportunidades de inversión respaldadas por una pintura falsa, fue cambiada el jueves porque él estaba en el hospital.
Su abogado defensor Robert Pérez dijo que su cliente había sido ingresado en el Jackson Memorial Hospital por problemas médicos no especificados y pidió a la jueza permiso para visitarlo.
La jueza de circuito de Miami-Dade, Beth Bloom, ofreció firmar una recomendación de derechos de visita, pero dijo que estarían sujetos a la política del hospital. Ella cambió la vista para el 27 de diciembre.
González fue hallado culpable el mes pasado de robo de mayor cuantía de primer grado por su elaborada estafa a una mujer divorciada en el 2005. Él convenció a María Dávila, empleada de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EEUU en Miami, de que pusiera el dinero de su jugoso acuerdo de divorcio en la cuenta personal de banco de él, prometiéndole que lo transferiría a una inversión española que le brindaría retornos del 10 por ciento en un plazo de tres años. Como garantía le entregó un cuadro de la pintora cubana Amelia Peláez que según él, valía medio millón de dólares.
Cuando Dávila empezó a sospechar y a hacer indagaciones sobre la pintura en la comunidad artística del sur de la Florida, descubrió que la supuesta obra de Peláez era una falsificación y la inversión, una mentira.
González tiene un largo historial criminal que se remonta a mediados de la década de 1990, incluyendo haber sido convicto por tráfico de cocaína, robo a mano armada y hurto de obras de arte.






























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