El ex senador colombiano Carlos Caballero era un hombre de paz, un dirigente agrícola respetado y un padre ejemplar de 10 hijos. Su historia de vida siempre estuvo colmada de grandes logros y reconocimientos hasta que el 12 de febrero de 1999 fue secuestrado.
Caballero, de 76 años, pasó a ser un rehén indefenso de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). El secuestro ocurrió en el norteño Pivijay. El 15 de agosto de ese año su cuerpo fue hallado sin vida en un camino de trocha. Había recibido varios disparos.
Trece años después los abogados de Antonio Caballero, uno de los hijos exiliados del ex senador en Miami, presentaron una demanda en el 11no. Circuito del Condado Miami-Dade contra las FARC y el ELN.
La demanda exige una reparación por los múltiples daños emocionales, psicológicos y económicos sufridos por el hijo de Caballero tras el violento secuestro de su padre. La situación lo obligó a salir de Colombia y solicitar asilo político en Estados Unidos.
El demandante fue dueño durante más de nueve años de un exitoso negocio de arroz y comercio agrícola, conocido como La Espiga. También supervisaba propiedades de su padre, como la Hacienda El Ecuador, Finca Telegráfica y Hacienda Ginebra.
El señor Antonio Caballero tiene derecho a plantear esta demanda en el estado de la Florida y el 11no Circuito por lo que le hicieron a su padre, indicó a El Nuevo Herald, Joe Zumpano, un abogado de Coral Gables que presentó la acción judicial el 17 de diciembre.
Zumpano defendió exitosamente en el 2006 a Janet Ray Weininger, la hija de un piloto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Thomas Pete Ray. El piloto fue derribado en la fallida invasión a Bahía de Cochinos en 1961. Posteriormente fue ejecutado por el gobierno cubano. Un juez ordenó el pago de $23.9 millones a la hija del aviador en activos cubanos congelados en cuentas estadounidenses.
El jueves Zumpano precisó que la demanda del hijo de Caballero busca justicia a un hecho que nunca debió ocurrir.
Que se diga cómo esta gente lo trató y lo que le hicieron, indicó Zumpano.
La demanda contiene un amplio y detallado relato de las circunstancias y los maltratos que sufrió el ex senador, quien también fue presidente del Partido Liberal y alto representante senatorial en la década de los años 1970 en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En 184 días de secuestro, Caballero fue forzado a caminar en la selva colombiana sin alimentación y agua. También se le negó consistentemente medicamentos para controlar su hipertensión y otros problemas de salud.
Los secuestradores habían exigido el pago de $6 millones.
Mi padre y yo fuimos promotores y luchadores incansables por el desarrollo de nuestra democracia, y por eso confío que este caso revelará ante el mundo todo el perjuicio y sufrimiento que estos grupos narcoterroristas sometieron a mí y a mi padre, declaró el hijo del ex senador en un comunicado enviado a El Nuevo Herald.
La presentación de los cargos contra las FARC y el ELN abre las puertas a un nuevo debate sobre los atropellos y violaciones a los derechos humanos en décadas de violencia y conflicto armado. Ambas son consideradas por Estados Unidos como grupos terroristas y vinculados a operaciones de narcotráfico.




























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