Con muchas bajas en sus filas, pero impulsados por un pequeño soplo de vida que los mantiene aún palpitando en la lucha por ingresar a los playoffs, los Dolphins de Miami recibirán a los Buffalo Bills, hoy (1 p.m. TV: CBS) en el Sun Life Stadium en un partido en el que el equipo de casa se encuentra obligado a ganar y rezar.
Con un récord 6-8, el conjunto dirigido por Joe Philbin no sólo necesita vencer sino depende de otros resultados. Por ejemplo, si los Bengals de Cincinnati (8-6) vencen a los Steelers en Pittsburgh (7-7) se adueñarán del último cupo que queda en la Conferencia Americana.
Si hoy ganan los Dolphins y los Steelers, el próximo domingo el equipo de Miami no sólo tendrá que vencer en su visita a los Patriots de Nueva Inglaterra, sino juntar las manos y orar para que Pittsburgh pierde contra los Browns de Cleveland y los Bengals caigan en su visita a los Ravens de Baltimore.
“En la NFL uno quiere competir y ser el mejor”, afirmó Philbin. “El objetivo siempre es llegar a los playoffs, de eso no hay ninguna duda”.
Las posibilidades de los Dolphins se complican más por la serie de lesiones que los han acosado en la última parte de la campaña. El viernes fue puesto en la lista de inhabilitados el kicker Dan Carpenter, y antes habían sido incluidos ahí el wide receiver Davone Bess, el LB Koa Misi y el RB Daniel Thomas.
El lado positivo fue que volvió el defensive tackle Randy Starks, quien no se había entrenado con el equipo debido a un problema familiar. También pudo practicar el wide receiver Brian Hartline, quien se recupera de una lesión en la espalda sufrida el domingo en la victoria 24-3 contra los Jaguars de Jacksonville. Ese día, Hartline alcanzó las 1,002 yardas, y superó por primera vez la barrera de las 1,000 en sus cuatro temporadas en la NFL. Starks y Hartline se encuentran en duda para enfrentar a los Bills.
Por otro lado, Philbin se verá obligado a utilizar a varios jóvenes como wide receivers, por lo que el rendimiento de la ofensiva que conduce el quarterback Ryan Tannehill es un verdadero misterio.
Resultará clave el desempeño de la defensiva para frenar el ataque de los Bills (5-9) y mantener así a los Dolphins en el partido.
Buffalo ofrece peligro por aire y por tierra.
Su quarterback Ryan Fitzpatrick ha pasado para 22 touchdowns en la presente campaña, mientras Tannehill lo ha hecho sólo para 10.
El acarreador C.J. Spiller lleva seis TDs contra cinco de Reggie Bush.
Fred Jackson anotó tres contra cuatro de Thomas, pero este último quedó fuera de la temporada por lesión en la rodilla.
Por aire, Steve Johnson y Scott Chandler consiguieron seis TDs cada uno para los Bills, mientras Hartline y Bess sólo lograron uno. Bess no jugará y Hartline se halla en duda.




























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