Cuando dos reconocidos boleteros de Hialeah fueron arrestados hace cuatro meses por fraude electoral, varios de sus cómplices se replegaron de la política por temor a ser descubiertos durante las elecciones presidenciales de noviembre.
Sin embargo, ante el aparente desinterés de las autoridades por investigar el caso, varios boleteros del condado Miami-Dade ya han empezado a coordinar la recolección de boletas ausentes para el próximo año electoral.
Durante el 2013, se realizarán elecciones en 15 de las 35 municipalidades de Miami-Dade, entre ellas las ciudades más grandes e importantes del condado: Miami, Hialeah y Miami Beach.
Cuando vi en la televisión que arrestaron a esa mujer en Hialeah, le dije a mi esposo, Qué bueno que no fui yo, afirmó una experimentada boletera que ha trabajado para varias campañas municipales durante la última década. Pero me parece injusto que los políticos que nos contratan se laven las manos, y que ninguno de ellos sea arrestado, agregó la mujer, que pidió no ser identificada.
Hasta ahora no ha progresado ninguna investigación contra los políticos beneficiados por la labor de los boleteros Deisy Pentón de Cabrera y Sergio Robaina, quienes fueron arrestados en agosto. Las autoridades pudieron realizar estas capturas por una ordenanza condal que, a partir de julio, penalizaba a aquellos que recolectan más de dos boletas ajenas por ciclo electoral.
Sin embargo, el futuro de esta ordenanza que intenta reducir el fraude electoral es incierto. El abogado Thomas Cobitz, quien representa a Robaina, ha cuestionado su constitucionalidad ante la Corte Criminal de Miami-Dade. Alega que la ordenanza viola el derecho de expresión política de Robaina y también priva el derecho de aquellos electores que buscan la asistencia de otras personas para votar.
El juez Milton Hirsch escuchará los argumentos de Cobitz y del fiscal Tim VanderGiesen el 15 de enero.
Esperamos que sea reafirmada la constitucionalidad de la ordenanza, indicó la comisionada Rebeca Sosa, quien patrocinó la medida el año pasado. Como comisión tenemos el deber de frenar el abuso y garantizar que cada elector tenga el derecho a votar y que su voto cuente.
Independientemente de lo que ocurra en la corte, los casos de Cabrera y Robaina han revelado cómo el negocio de los boleteros puede inducir al grosero abuso contra electores ancianos, analfabetos e incapacitados mentales. El Nuevo Herald entrevistó a decenas de votantes cuyas boletas ausentes terminaron en manos de Cabrera y Robaina que no sabían por quiénes votaron. Varios de ellos sufrían de Alzheimer.
El gran perdedor en todo esto es la democracia porque no hay justicia, declaró Joe Carollo, quien en 1997 fue designado como alcalde de la Ciudad de Miami por un veredicto judicial tras un escándalo de fraude electoral. Ahora hay votantes que están tan frustrados que ni quieren votar porque creen que su voto no cuenta y que nada va a cambiar.
Arrestos en Hialeah
Cabrera, de 57 años, fue arrestada el 2 de agosto por recoger 31 boletas ausentes ajenas, y por presuntamente falsificar la firma de una anciana en estado terminal internada en un hospicio. Cabrera, quien se ha declarado inocente, rehusó comentar para esta información a través de su abogado, Eric Castillo.






























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