En el mercado de bienes raíces súbitamente resucitado del sur de la Florida, Miami Beach tiene mucho que ofrecer a los compradores en busca de una casa de ensueño.
Llena de millas de terrenos frente a la bahía y pintorescos canales, Million Dollar Sandbar cuenta con decenas de costosas propiedades en la costa. Y, para bien o para mal, muchos lotes están al nivel de las viviendas de antes de la Segunda Guerra Mundial diseñadas por algunos de los más famosos arquitectos de principios de Miami.
Para algunos compradores, estas viviendas son objetos de colección para ser restaurados. Para otros, su presencia es cada vez más incidental y, según esperan, temporal.
En el último año, los urbanistas dicen que 20 de esas viviendas han sido aprobadas para su demolición en Miami Beach, ya que los compradores y los propietarios optan por no restaurar o renovar y ampliar laboriosamente lo que ya existe, sino construir casas de diseño personalizado y moderno. Compare esto con sólo 13 durante los últimos cinco años.
La tendencia ha sido calificad de epidemia por el alcalde de la ciudad, que tiene mentalidad conservacionista. Y ha llamado la atención de los activistas, que esta semana anunciaron que comenzarán a recorrer los barrios fuera de los distritos históricos para proteger las casas notables de la demolición, incluso si eso significa luchar contra las parejas y las familias.
No habíamos considerado que los propietarios querrían demoler estructuras tan importantes o dejar de ver su mérito, dijo Mike Kinerk, un destacado miembro de la Liga de Preservación del Diseño Miami. Nos vamos a poner en acción para designar todas las viviendas importantes de la ciudad.
La nueva batalla entre la conservación y los derechos de propiedad comenzó oficialmente el miércoles, cuando Kinerk firmó una solicitud para designar una icónica vivienda encalada en la esquina sureste de la súper exclusiva Star Island como un hito protegido, con el fin de evitar que sea derribada por Leonard Hochstein y su esposa , Lisa Hochstein, miembro del elenco de Real Housewives de Miami, de Bravo.
La casa de 1925, diseñada por Walter DeGarmo, que diseñó algunas de las casas más históricas del sur de la Florida, ha de ser sustituida por una propiedad de 20,000 pies cuadrados, de estilo neoclásico. La propuesta ha suscitado una fuerte reacción de los críticos, entre ellos el presidente de la Liga, Charles Urstadt, que calificó los planes de inmorales durante una audiencia pública.
Los Hochsteins han tomado las críticas personalmente. En una entrevista el jueves, el Dr. Hochstein calificó el intento de designar a su casa como histórica de despreciable truco publicitario. Dijo que la casa, larga pero estrecha, no es rescatable, mencionando incendios eléctricos, fallas estructurales, unos cimientos que se encuentran debajo de un nivel de inundación federal, una adición ilegal en el tercer piso y una plomería que no se extiende por encima de la primera planta.
No estoy tratando de hacer de esta casa un museo, dijo el Dr. Hochstein. Estoy tratando de hacer una casa para mi familia.






























Mi Yahoo