Cada vez más, los estudiantes de la Florida toman difíciles clases de nivel de college en la enseñanza secundaria.
Durante la década pasada, la Florida ha invertido casi $650 millones en programas de Colocación Avanzada (Advanced Placement) e incentivos como bonos a los maestros. Pero con cuatro de cada 10 estudiantes que aprobaron el examen AP en el 2012, ¿vale la pena?
Depende de cómo se midan los resultados:
• La participación ha aumentado. Durante la década pasada, la cifra de estudiantes que toman exámenes AP se ha casi triplicado.
• Más estudiantes de minorías toman las clases. Broward y Miami-Dade han recibido los mayores honores en el país por la participación de los estudiantes hispanos y negros, así como por su desempeño en AP.
• Las tasas de aprobación han descendido en el estado. A lo largo del estado, un 45 por ciento de los que toman las pruebas aprueban el examen AP. En algunas escuelas del Sur de la Florida, las tasas de aprobación son de un 10 por ciento o menos.
• Las clases tienen más alumnos. En el 2011, la legislatura estatal exoneró a AP de las reglas del tamaño de las clases.
En el 2012, casi una tercera parte de todos los estudiantes de 10mo a 12mo grados tomaron una prueba AP, de acuerdo con los registros del Departamento de Educación. El primer gran aumento en la matrícula de AP ocurrió después que el estado se asoció con la Junta del College, bajo el ex gobernador Jeb Bush. El número de estudiantes que tomaron la prueba AP aumentó en 25,000, o casi un 20 por ciento, en el 2010, cuando los administradores estatales incluyeron AP en la fórmula de grados escolares para las escuelas secundarias.
El pasado año escolar, el estado gastó más de $70 millones en incentivos para las clases AP. Eso es alrededor de $500 por cada uno que aprobara, un poco menos que el costo unos $600 por tres horas crédito en la Universidad Internacional de la Florida.
Florida y la Junta del College tienen una estrecha asociación, que comenzó bajo Bush. El estado paga los costos de los exámenes de la Junta del College. Los maestros obtienen bonos si los estudiantes aprueban. El contrato del estado con la Junta del College, por casi $4 millones en el 2011 y $1.6 millones hasta septiembre del 2012, incluye talleres para consejeros, becas para administradores para un programa de verano AP, auditorías de cursos y otros entrenamientos.
El programa a nivel de college se conocía como uno VIP para élites estudiantiles. Ahora se trata más de un acceso abierto.
Considérese a la Secundaria Miami Jackson, una escuela con problemas durante mucho tiempo que obtuvo su primera A del estado en el 2011.
Julián Cazañas, el ex director que ahora trabaja en educación de adultos, dijo que la mayoría de los estudiantes AP en Miami Jackson aprobarán la enseñanza secundaria, pero no el examen AP, que es más riguroso y lo califican personas de afuera.
Mientras que los estudiantes de Miami Jackson que toman exámenes AP aumentaron durante la década pasada, de 83 a 135, un 14 por ciento de ellos aprobó su examen AP en el 2012.
La participación aumenta, pero el desempeño no está necesariamente allí. El juego es demasiado nuevo. La exposición es demasiado nueva. Creo que obtendrás un balance después que los estudiantes obtengan dos o tres años de exposición, dijo Cazañas.
El lo comparó a un estudiante que va por primera vez a la ópera y sale sin nada que decir. Quizás después de dos o tres veces viendo la ópera, quizás ese muchacho pueda decir algo.
Otros educadores y estudiantes estuvieron de acuerdo en que AP tiene beneficios más allá de obtener créditos gratis para college. El currículo los expone a más información. Los estudiantes generalmente tienen que escribir más y bajo plazos más estrechos. Se supone que el formato estimule el pensamiento crítico, el estudio independiente y la confianza.
Briana Hartfield dijo que su curso AP de ciencia ambiental fue una de las clases de ciencia más difíciles en el Miami Jackson. Dependes más de ti. Te llevas el libro a casa y tienes que leerlo. Si no lo haces, estás perdido, dijo Hartfield. Ella aprobó el examen con un 3 y ahora asiste a la Universidad de Miami.
Otros que han visto clases AP llenas en todo el país dicen que la matrícula más amplia puede afectar tanto a los alumnos de alto desempeño como a los de bajo.
Creo que es un pierde-pierde para todos, excepto para la reputación de la escuela, dijo Peter Gwynn, un bloguero de educación en TeachBad.com y un ex maestro de la ciudad de Washington despedido bajo el sistema de educación que dejó atrás la ex rectora Michelle Rhee. En su ex escuela en la ciudad de Washington, no había clases regulares o de honores de Inglés, sólo AP.






























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