Se cumplió el deseo de Navidad de la familia de Jon Hammar.
El veterano de guerra de Palmetto Bay, que estuvo varios meses preso, encadenado a su cama en México por tratar de ingresar al país con la escopeta de su tatarabuelo, arribó a su casa el lunes, justo a tiempo para celebrar la Navidad.
CBS4 reportó que Hammar llegó a su hogar de Palmetto Bay poco después del mediodía. El ex militar, aún recuperándose de una enfermedad, no hizo declaraciones a la prensa.
Está adentro, dijo su padre, Jon, a los reporteros, según CBS4.
Apenas si se puede poner de pie en estos momentos. El está bastante enfermo. Mi esposa, por órdenes del médico, lo llevó a su cama.
Hammar fue arrestado el 13 de agosto, cuando él y un compañero, también un veterano de guerra, se dirigieron a Costa Rica para surfear y posteriormente trataron de regresar a Estados Unidos cruzando México.
Las autoridades de Estados Unidos habían informado a Hammar que podía declarar en la frontera su escopeta Sears & Roebuck calibre .410. El arma es comúnmente usada para la caza de conejos y aves.
Pero los funcionarios mexicanos desestimaron los papeles de registro estadounidenses de Hammar. Los fiscales lo acusaron de posesión de un arma que es de uso restringido para las fuerzas armadas mexicanas.
Hammar fue enviado a la prisión de Matamoros donde, en un momento dado, los presos que tienen conexiones con los carteles locales de la droga llamaron a los padres de Hammar para tratar de extorsionarlos y obtener dinero de ellos.
Funcionarios de Estados Unidos intervinieron y Hammar fue separado de la población carcelaria general. Pero aún así pasó gran parte de su tiempo encadenado a una cama.
Fue liberado el viernes y Hammar y su padre emprendieron el viaje de regreso al sur de Florida. Debido a que Hammar estaba enfermo, tuvieron que hacer un alto en el camino en un hospital de Louisiana.





























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