Aunque la crisis afecta a todos los sectores, en el campo del entretenimiento hay áreas que han sufrido más que otras. Curiosamente, la ópera gana popularidad. Según Opera Actual, de las 1,200 óperas que subirán a escena en Europa en los próximos cinco años, 640 son de autores vivos.
Miami no ha sufrido demasiado en el campo de la música clásica y la ópera durante el 2012. Si bien ha mermado un poco el público, las orquestas e instituciones musicales han sobrevivido y numerosos conciertos han logrado llenos totales.
Los programas vanguardistas de la New World Symphony no arredran a los melómanos miamenses ni al curioso turista que puede refrescar un día de sol y mar con un baño musical en el teatro del New Center de La Playa. La culminación de la temporada de esta orquesta obtuvo un lleno completo para el estreno nacional del Concierto para clarinete y orquesta: Dom Le Vrai Sens, de Kaija Saariaho, que fue recibido con gran ovación. Con Susanna Malkki en el podio, fue uno de los mejores de la temporada. También hay que mencionar de esta orquesta, la Turangalila, de Messiaen, con el legendario Reinbert de Leeuw, y la serie de conciertos que, con su director Michael Tilson Thomas, se trasmiten gratuitamente al parque frente al teatro.
Este mismo teatro volvió a llenarse con un público de todas las edades que ovacionó a la Miami Symphony por su divertido concierto Golden Sound of Hollywood, homenaje a John Williams e ilustrado en pantalla con escenas de las películas para las que compuso. Esta orquesta continúa su labor de favorecer al talento joven, el renacimiento del Olympia y el desarrollo del Centro Cultural de South Miami-Dade.
La Florida Grand Opera abrió su temporada con una bella puesta de La bohème, de Puccini, con Ailyn Pérez en el protagónico de Mimí. Sin duda una de las producciones más aplaudidas del año.
La serie Broadway en Miami, que se presenta en el Adrianne Arsht Center, ha resultado muy exitosa con todas sus ofertas, en especial con aquellas de atractivo especial para los niños, como The Lion King.
La Cleveland Orchestra comenzó su temporada brillantemente en noviembre con la monumental Tercera sinfonía, de Mahler, que obtuvo una larga ovación de pie. Esta poco frecuente obra fue el instrumento idóneo para destacar el virtuosismo de sus integrantes y el trabajo de su director musical Franz Welser-Möst.
El Festival Miami de la Escuela de Música Frost de UM atrajo su acostumbrado volumen de público con conciertos como el del pianista Santiago Rodríguez, la soprano Ana María Martínez y su espectacular cierre en el Arsht: Carmina Burana, con la Master Chorale of South Florida, otros grupos corales y la orquesta de la escuela dirigidos por Karen Kennedy.
La coral Seraphic Fire en solitario y con la Firebird Chamber Orchestra ofreció varios conciertos de éxito, en especial, su tradicional Silent Night que obtuvo llenos totales en todas las funciones.
Entre los visitantes ilustres estuvieron las orquestas de Minesota con Midori, la de San Petersburgo con Jean-Yves Thibaudet y grandes estrellas como Yo-Yo Ma que tocó con la NWS y Lang Lang, con su piano; todos en el Arsht. Dos grandes divas cubanas ofrecieron muy aplaudidos recitales: Eglise Gutiérrez en UM y María Aleida Rodríguez en la iglesia St. Hughes. También se aplaudió en el Arsht al famoso barítono Dmitri Hvorostovsky.
Sólo una muestra de lo más brillante del 2012, que aunque terrible en muchos aspectos, fue maravilloso para la música y los melómanos de Miami.•


























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