SAN JUAN -- La delincuencia volvió a golpear en el 2012 a Puerto Rico, donde se cometieron 967 asesinatos hasta el jueves, faltando cuatro días para cerrar un año en el que la violencia volvió a tomar las calles de la isla caribeña.
Las estadísticas policiales señalan que, comparado con el 2011 se registraron 155 muertes violentas menos en un año que termina con la indignación de los puertorriqueños por el incremento de asesinatos de menores de edad, grupo que ya no escapa de los ajustes de cuentas entre delincuentes.
Uno de los casos más sonados fue la muerte del ex boxeador Héctor “El Macho’’ Camacho, quien fue ultimado en el área metropolitana de San Juan hace algunos meses.
La reducción de asesinatos está además en entredicho después de que el pasado mes de mayo la prensa local sacara a la luz que varios oficiales de la región policial de Bayamón, municipio del área metropolitana de San Juan, fueron investigados por ordenar que no se registraran ciertos delitos.
Medios puertorriqueños apuntaron entonces que desde hace años se incurre en algunas regiones policiales en la práctica de rebajar la gravedad de los delitos para que no lleguen a los archivos de las fuerzas de seguridad.
El final del año ha coincidido con varios asesinatos de menores que han vuelto a poner de actualidad el problema de la delincuencia que sacude la isla caribeña.
El último episodio de asesinato de un menor se produjo el mismo día de Nochebuena, cuando murió el niño de 2 años de edad Jonattan Yamil Albarrán en un incidente ocurrido en Luquillo, municipio de la costa norte de Puerto Rico, en el que el objetivo era su padrastro, Ursulino Ayala, de 38 años, que también perdió la vida.
Ayala, según señala la prensa local, sospechoso de varios asesinatos, había prometido vengar la muerte violenta de su hermano, razón por la que se piensa fue también disparado mortalmente para evitar un nuevo ajuste de cuentas.
La Policía informó de que, como en muchos otros asesinatos ocurridos en Puerto Rico, el narcotráfico estuvo de por medio y se trató, con toda probabilidad, de un ajuste de cuentas entre delincuentes relacionados con el mundo de la droga.
La muerte de un niño de tan corta edad y que se produjera en Nochebuena volvió a sorprender a los puertorriqueños.
Hace poco más de 10 días le tocó el turno a Christian Nieves, de 11 años, que murió en la urbanización Antigua Vía de Cupey, localidad en San Juan.






























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