Darrell Brackett perdió la mayor parte de la piel de su rostro, y casi el 50 por ciento de su cuerpo está cubierto de quemaduras de tercer grado, pero los médicos opinan que este hombre, a quien le prendieron fuego frente a una gasolinera de Brownsville la noche de Navidad, puede sobrevivir.
Estamos tratando de mantenernos positivos, pero los próximos tres días son críticos, dijo su madre, Bridgett Brackett, quien el jueves repartió volantes en la gasolinera donde su hijo fue atacado. Ella y su familia están pidiendo la ayuda del público para encontrar a los responsables del crimen, que ocurrió en la gasolinera U-Gas, en el 4700 NW de la 27 avenida, en una de las vías públicas más concurridas y deterioradas de ese lugar.
Alrededor de las 11:30 de la noche del martes, el hijo de Bridgett Brackett se encontró con alguien que agarró una lata de gasolina que él llevaba, lo empapó con el líquido y le prendió fuego. Brackett corrió dando gritos hacia la calle, donde alguien que pasaba lo ayudó a llegar a un área verde donde se lanzó y rodó sobre el suelo hasta que se extinguió el fuego.
La policía de Miami-Dade está investigando el incidente como un intento de homicidio, pero hasta el momento tiene pocas pistas.
La policía está recorriendo el vecindario puerta por puerta, tratando de averiguar si alguien vio algo, dijo Brackett .
Empleados de la gasolinera U-Gas contaron que las cámaras de seguridad colocadas en el exterior del local no estaban operando en el momento del incidente.
En la noche de Navidad, Brackett, de 44 años, y su novia dieron una cena en su casa, en el 2960 NW de la 68 calle. Luego, llevaron a los invitados a sus casas, y tras dejarlos se quedaron sin gasolina cerca de la 49 calle del NW y la 23 avenida. Brackett fue caminando hasta la gasolinera, donde pagó por el combustible y fue a la bomba.
La madre de Brackett contó que su hijo le dijo a la transeúnte que lo asistió una mujer a quien ella le agradece haber salvado la vida de su hijo Ellos no tenían que haberme hecho esto. Él mencionó haber tenido una discusión con unos hombres antes de ser atacado. No se sabe si fue agredido por alguien que él conocía o si el crimen fue producto del azar.
Bridgett Brackett, residente de Liberty City, dijo que su hijo, con un largo historial de arrestos por drogas, ha tenido sus altibajos. Pero aseguró que él había sentado cabeza recientemente, y que no era el tipo de hombre que sale a buscar problemas.
Él estaba trabajando para el servicio de jardinería del tío de su novia como jardinero y chofer, dijo su madre. Se crió en Liberty City y se graduó de la secundaria Miami Northwestern High.
Hace apenas un año, Brackett perdió a su hermano mayor, Jerome Gardner, que falleció tras un accidente de construcción.
Brackett dijo que estaba rezando y esperando que las cosas salieran lo mejor posible para su hijo.
El doctor Carl Schulman, cirujano del Centro Ryder del Trauma en el Jackson Memorial Hospital, dijo que alrededor de uno de cada cuatro pacientes con la edad de Brackett y la gravedad de sus quemaduras no sobreviven, y que generalmente mueren a causa de la infección.





























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