Los latidos de mi corazón ensordecen las instrucciones del guía. ¿Qué rayos hago suspendida de un cable y una polea a punto de deslizarme 814 pies sobre una hondonada a 131 pies de altura? Como tantas otras cosas en la vida, dar el primer paso fue lo más difícil, y luego sentí que volaba sobre uno de los paisajes más bellos que he visto en mucho tiempo. Aunque tuve que dar el paso sola, el intenso verde y el olor de la naturaleza me acompañaban.
Toro Verde Adventure Park es un parque de aventuras eco-turísticas en Orocovis, en el centro de Puerto Rico. El lugar ofrece diferentes paquetes de zip lines o tirolesas, puentes suspendidos, descenso con cuerdas ( rapel) y un deslizamiento de 4,745 pies de longitud a 853 pies de altura, que lleva el sugestivo nombre de La Bestia. Es el segundo más largo del mundo y el más alto.
Después de casi arrepentirme en la plataforma de la primera tirolesa, descubrí que soy una adicta a la adrenalina. Cada tramo del zip line representó un reto, a veces mental y otras físico, un paso al vacío para disfrutar una de las experiencias más increíbles. Para deslizarse en un zip line no hace falta más que atreverse, mientras que el Toro Salvaje, una aventura de puentes suspendidos, y el Sal Si Puedes, una experiencia de descenso con cuerdas, son más exigentes físicamente; aunque todos tienen opciones para principiantes.
La pequeña isla del Caribe es una gran mina de ofertas de aventuras, tanto en el monte como el mar. Puerto Rico es mi patria, pero desde hace 12 años Miami es mi hogar y cada visita reafirma lo mucho que extraño las montañas. Orocovis me permitió disfrutar de olores de la infancia y de los familiares sonidos de animales autóctonos. Toro Verde Adventure Park se expandirá para 2013 con la apertura de un hotel y un restaurante en sus predios. El lugar está a solo una hora de San Juan, lo que permitirá a los aventureros que deseen hacer los cuatro circuitos tomarse su tiempo o dedicarse a explorar los pueblos aledaños.
Hacia el centro de Orocovis se encuentran diversos restaurantes y los llamados chinchorros, donde se puede disfrutar de las ricuras locales. En el pueblo se encuentra El Navideño (#3 Pedro Arroyo), con adornos, música y menú de esa temporada todo el año, que es otra opción de hospedaje. Paradas obligadas son también Roka Dura y Casa Bavaria, en la carretera 155, que ofrecen ricuras, tragos e increíbles vistas.
Aunque enfangarse y lanzarse al vacío es muy emocionante, a la hora de descansar, el lujo y la capital se llevan las preferencias. En Puerto Rico, hay varias cadenas hoteleras, aunque Olive Hotel Boutique (55 Aguadilla) es una gran alternativa para aquellos que no comprometen su confort y el trato personal. Llegar al pequeño hotel es trasladarse a un pedacito del Mediterráneo. Algo mágico sucede al entrar, ya que el bullicio del Condado se silencia por completo. La hospedería cuenta con toques personales de sus dueños y una decoración exquisita.
El acogedor restaurante Oliva Dieta Mediterránea es delicioso y es ideal para una cena romántica para hacer un recuento de las experiencias del día. The RoofTop Club, en la terraza, ofrece una de las mejores vistas de la Laguna del Condado, un diverso menú, cocteles y vinos y




























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