Venezuela inició el 2013 sumida en la incertidumbre ante las escasas noticias sobre al estado de salud del mandatario Hugo Chávez y las cada vez mayores dudas de que esté en condiciones de asumir su nuevo mandato el 10 de enero.
Chávez, quien fue sometido a una nueva intervención quirúrgica el 11 de diciembre en La Habana para tratar de contener el cáncer que padece, no ha sido visto en público desde que viajó a la isla, al tiempo que los portavoces de su gobierno han brindado muy pocos detalles sobre su estado, limitándose a decir que sus signos vitales son estables y que se recupera, pese a haber sufrido complicaciones.
El hermetismo oficial contrasta con los persistentes señalamientos de que la salud del gobernante se deteriora rápidamente, con versiones de prensa que advirten que el mandatario permanece en estado de coma inducido y que fue sometido a una traqueotomía para que sus funciones respiratorias puedan ser asistidas artificialmente.
Según el diario español ABC, el mandatario venezolano se encuentra bajo un cuadro médico bastante delicado, luego de que se le extrajera casi medio metro de su intestino delgado durante la operación, reportando que la traqueotomía fue ejecutada debido a una infección que motivó la retención de líquido en los pulmones del jefe de la Revolución Bolivariana.
Tras las complicaciones del postoperatorio, sufre una grave infección que le provoca fiebre muy alta y constante. La infección no cede porque no responde a los antibióticos reportó el rotativo citando fuentes de inteligencia.
El país también se ha visto inundado por rumores en las últimas horas de que el gobernante ya ha fallecido.
Esas versiones fueron desmentidas el martes por el Vicepresidente y Canciller, Nicolás Maduro, quien en una entrevista transmitida por la cadena de noticias Telesur las calificó como la nefasta diseminación de rumores malintencionados por parte de periodistas de la derecha, enemigos de la nación sudamericana.
En el transcurso de estos días, he podido verle en dos oportunidades, conversar con él. El está conciente de lo complejo del estado postoperatorio. El nos pidió expresamente, nos ratificó, que mantuviéramos al pueblo informado siempre con la verdad, comentó Maduro en la entrevista realizada en La Habana.
Hoy se cumplen 21 días de la operación, y todo el postoperatorio ha sido complejo, delicado, los médicos han estado allí de manera abnegada, permanente, evaluando cada cosa, cada momento, evaluando cada hora y nosotros hemos mantenido informando al pueblo desde el primer día de la operación, sostuvo.
Pese a pronunciamientos como estos, las dudas sobre el salud del mandatario persisten, principalmente debido a que el jefe de Estado no ha podido aparecer en público.
Es una situación que está llevando a muchos a pensar que Chávez, cuya gravedad del cáncer nunca ha sido revelada, no podrá regresar a Caracas la próxima semana para ser juramentado para un nuevo período presidencial.
Seguimos en el mundo de la incertidumbre. Vivimos bajo una ausencia absoluta de información, comentó el ex canciller venezolano Armando Durán. Lo único que sabemos es que cada día parece estar peor, y más nada.






























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