Los Bulls de Chicago llegan a Miami este viernes para enfrentar por primera vez en la campaña al Heat. En un pasado no muy lejano podía considerarse el mejor duelo posible de la Conferencia Este. Hoy en día no es igual.
¿Qué cambió?
Chicago perdió a Derrick Rose y todo se desmoronó. Aún así, Chicago es un equipo sólido, uno de los mejores del Este, sin embargo, no es un gigante. No contar con alguien como Rose lastima y vale preguntarse ¿qué pasaría con el Heat, por ejemplo, sin LeBron James?
La posibilidad asustaría a cualquiera dentro del bando de Miami. Aunque no es un medidor, desde que llegó al Heat, el equipo tiene récord de 2-5 en temporada regular sin James.
El viernes a las 8 p.m. en el American Airlines Arena, James está supuesto a salir como titular, sin embargo, hay una sombra.
Espero jugar, dijo James a los reporteros luego de reconocer que no había hecho el entrenamiento regular en vista de que presentaba dolencias en ambas rodillas, un mal que le ha afectado a lo largo de toda la temporada.
James encabeza noche tras noche el esfuerzo ofensivo de Miami. Es líder en puntos, rebotes y asistencias dentro del club. También en minutos jugados, con casi cinco por encima de su más próximo perseguidor, Dwyane Wade.
Y con el Heat teniendo problemas especialmente defensivos-, Erik Spoelstra, coach del club, ha tenido que apelar a su mejor hombre más tiempo del esperado. Y la tendencia es a seguir aumentando. De hecho, en diciembre, James estuvo 39.1 minutos en la cancha por juego, por 37.9 de noviembre.
Sabemos que ha estado jugando de forma constante últimamente, dijo Wade a ESPN.com. Pero tenemos que estar preparados en caso de que no pueda jugar, porque al final recibe mucho castigo noche tras noche, y pudiera necesitar un descanso. El no quiere hacerlo. Para que él no juegue, tiene que estar realmente lastimado.
Por ahora, James es incombustible. Pero Chicago es el recordatorio de que la lesión de una estrella arruina los sueños.



























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