Después de haber probado los golpes de la vida a temprana edad, Arash Usmanee no teme para nada lo que pueda suceder encima de un cuadrilátero. A los seis años un proyectil de la fuerza invasora rusa mató a su padre y la guerra obligó al resto de su familia a escapar de la terrible situación existente en Afganistán, primero a Pakistán y luego a Alberta, Canadá.
Usmanee, quien vive en Quebec y sigue los dictados de la religión musulmana, no ha escapado a los zarpazos del racismo y la incomprensión. Esas trabas, sin embargo, no lo han hecho ni más amargo ni más cerrado al mundo, sino que las ha utilizado como pilares para crecer como boxeador y, sobre todo, como ser humano. Algo que espera todos puedan apreciar este viernes en el Stage 305 del Magic City Casino.
El afgano enfrentará al cubano Rancés Barthelemy ante la audiencia millonaria de ESPN2. En el 2007 ambos sostuvieron varios asaltos de práctica que todavía son materia de comentarios, sin pensar que andando el tiempo volverían a verse las caras en el ring y esta vez por la posibilidad de ir por el título del orbe de la Federación Internacional del Boxeo (FIB).
Más allá de lo que suceda en Miami, Usmanee afirma que comparte con el cubano mucho más que el amor por el deporte de los puños.
¿Qué te parecen esos comentarios de que perdiste esos rounds de práctica con Barthelemy?
Los comentarios no van a estar encima del ring. Yo no nací ayer y sé con quién elijo pelear y no busqué a este oponente por gusto.
Pero, ¿es cierto que él te dominó con facilidad?
Eso fue hace tanto tiempo que, quién se acuerda de eso. De eso no voy a hablar más, que la gente crea lo que quiera creer y luego que vea la realidad de la pelea.
Miami no te es ajena, pero venir aquí, al patio de Barthelemy es un riesgo
No lo creo. Es más presión para él que para mí. He hecho toda mi carrera como el más desfavorecido, el que nadie da como favorito y fuera de casa, que es donde mejor me siento y actúo.
A simple vista Barthelemy te supera en altura y alcance, ¿cómo piensas neutralizarlo?
No te voy a decir el secreto, pero tengo una idea y un plan. Mi entrenamiento se ha enfocado en ese aspecto. No será primera ni última vez que suceda.
Y hablando de estar fuera de casa, llevas casi una vida fuera de Afganistán, ¿cómo te ves a ti mismo?
Mi corazón es afgano, pero mi vida y mi agradecimiento son para Canadá. A ambos lugares los llevo en cada puño.
¿Recuerdas mucho de tu niñez en Afganistán?
Sí, viví allá hasta los 10 años, en Kabul. Mi familia se fue huyendo de la guerra. Eran los años de la invasión rusa. Primero fuimos a Pakistán y luego llegamos a Canadá. Lo hicimos buscando un futuro mejor, como el mismo Barthelemy o tú, que también eres cubano, ¿no?.
No te equivocas. ¿Cómo repasas lo sucedido en tu país en la última década?
No estoy seguro de saber responder eso. Prefiero concentrarme en el boxeo y no perderme en el laberinto político.
Afganistán no es conocido precisamente por dar campeones mundiales de boxeo.
No, han habido otros deportistas, pero nada como tener un campeón mundial. Sería un alto honor regresar a mí país de origen con una faja en la cintura.
• Un inesperado rival para Pacquiao: el Mal de Parkinson, P/3C.




























Mi Yahoo