Casi 800,000 personas solicitaron una verificación de antecedentes penales para poder comprar armas en la Florida en el 2012, más que en cualquier año reciente.
Estadísticas de la Policía Estatal de la Florida (FDLE) muestran que el año pasado se solicitaron 797,970 verificaciones de antecedentes penales, casi 200,000 más que en el 2011 y más del doble del 2004, el primer año del que hay estadísticas disponibles.
Las cifras ya eran más altas de lo normal en los primeros 10 meses del 2012, pero se dispararon después que el presidente Barack Obama ganó la reelección en noviembre, y aumentaron todavía más en los días siguientes a la masacre del 14 de diciembre en Newtown, Connecticut, en que murieron 20 niños y 6 adultos en una escuela.
El significativo aumento probablemente se debe al temor de que se aprueben leyes más estrictas de control de armas debido a ese hecho sangriento. “No creo que tenga nada que ver con esa tragedia nacional. No es una causa directa”, afirmó Marion Hammer, jefe de cabilderos de la National Rifle Association en la Florida. “La causa directa es que cuando los políticos piden prohibir las armas, eso crea temor”, agregó.
Sólo en diciembre se solicitaron 131,103 verificaciones de antecedentes penales a la FDLE, la mayor cifra en un mes en la historia de la entidad, que superó el récord anterior, un mes antes, de 84,745 solicitudes, el mismo mes que Obama fue reelecto. “La Casa Blanca ha dejado en claro que va a presionar por una prohibición de armas”, indicó Hammer. “Mientras la gente tenga dinero y haya armas a la venta, me imagino que las van a seguir comprando”.
Cualquiera que sea la causa, los años recientes de elecciones parecen haber alimentado temores de nuevas restricciones sobre la compra de armas. Las cifras de la FDLE muestran que el número de solicitudes de verificación de antecedentes penales se disparó también en noviembre y diciembre del 2008, con casi 64,000 solicitudes cada uno de esos meses.
En el 2007 las cifras fueron mucho menores: 36,948 en noviembre y 48,416 en diciembre. Pero los números más recientes parecen mostrar que la vena de armas está en una cota máxima histórica. “La NRA trabaja duro para asustar a la gente con que Obama les va a quitar las armas”, indicó Art C. Hayhoe, director ejecutivo de la Coalición de la Florida para Detener la Violencia con las Armas de Fuego. “¿Por qué pensaría usted que esas armas no serían un problema? Si usted va a saturar un lugar con armas, ¿por qué alguien se sorprendería de que hay más violencia?”
Bob Gualtieri, jefe de la Policía del Condado Pinellas, declaró que no cree que el aumento en las ventas de armas sea necesariamente un motivo de preocupación.“No conozco de ningún incidente de violencia con ciudadanos respetuosos de la ley y responsables con las armas de fuego”, declaró Gualtieri. El jefe policial señaló que la mayoría de los delitos relacionados con las armas de fuego que su entidad atiende están vinculados con delincuentes que tienen armas o las han adquirido ilegalmente.
La mayoría de las personas que tienen armas son responsables y las compran legalmente, agregó. Lo que sí sería una preocupación, dijo el jefe policial, es si el aumento en la compra de armas es de fusiles militares y armas de mayor calibre. Algunos vendedores de armas han reportado un aumento en la venta de armas de alto calibre después de la masacre de Connecticut, pero no está claro si esas ventas reflejan una tendencia mayor. “Creo que hay espacio para una discusión completa y honesta sobre qué medidas son apropiadas y qué normas debemos establecer”, expresó Gualtieri. “Es un tema escabroso, es un tema importante”.






























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