APOPA -- Conmovidos y bajo un inclemente sol, pandilleros salvadoreños cubrieron con pintura blanca sus símbolos estampados en las paredes de la ciudad salvadoreña de Apopa, en el norte de San Salvador, como muestra de su compromiso con un proceso de paz que emprendieron hace 10 meses.
“El proceder a borrar nuestro símbolo ‘18’ se puede ver como un gesto de voluntad que nosotros tenemos de hacer las cosas bien. A nosotros ahora nos duele borrar, pero es por hacer algo bueno por el municipio (Apopa), por el país, y en ese sentido nos sentimos bien”, declaró Emerson Morales, alias ‘Sniper’, de la pandilla Barrio 18.
La singular jornada de borrado de grafitis, en la que ayudaron pastores evangélicos, se inició en la populosa colonia Valle del Sol, considerado un feudo bajo control de la mara Barrio 18, en la periferia oeste de Apopa, una ciudad de 131,000 habitantes ubicada a 12 kilómetros de la capital de El Salvador.
“El símbolo 18 en Valle del Sol representa mucho, aquí hemos entregado nuestra vida a la pandilla y lo llevamos entintado (tatuado) en nuestro cuerpo, si alguien civil se atrevía a tocar un placazo (grafiti) de nuestro barrio le significaba la muerte”, comentó ‘Sniper’.
Al pie de un cerro, en Valle del Sol, una comunidad de 17,500 habitantes, muchos de los cuales viven hacinados en maltrechas casas de cemento, el primer símbolo en ser borrado fue el que se hallaba inscrito en letras negras en la pared de una pequeña vivienda de la calle principal: “18 Valle del Sol”.
Quienes sumergieron la brocha en el depósito de pintura blanca fueron los pastores evangélicos Mauricio Navas y David Ramos, junto a varios feligreses y algunos pandilleros.
El silencio se apoderó entonces de los jóvenes y, mientras unos se abrazaban, otros chocaban sus manos mientras se borraba el gigantesco y temido símbolo.
En ese momento, el pastor Navas exclamó “en el nombre de Dios algo nuevo nace”, tras lo que se oyeron los aplausos.
“Eliminando símbolos del pasado ellos quieren cambiar y significa que están abiertos a la búsqueda de una nueva identidad, porque cuando alguien comienza a derribar sus símbolos significa que están abiertos a la construcción de una nueva identidad del mundo espiritual, económico y familiar”, declaró el pastor Ramos.
Al igual que Barrio 18, las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y La Máquina borraron sus símbolos en otras colonias, con pintura blanca donada por la alcaldía de Apopa y por las iglesias evangélicas.
De la misma manera, las tres pandillas se comprometieron este viernes en una declaración leída en la plaza central de Apopa a desistir de cometer agresiones y actos ilícitos (robo, extorsiones, saqueos) en esa ciudad, que pretenden convertir en zona libre de violencia.
“Todos nuestros jonboy (miembros) estarán sujetos al compromiso con el municipio y zonas aledañas y controladas por nosotros a no meterse con los vecinos (ni) familiares que los visiten”, afirma el documento.
En el documento, los tres grupos advierten que, en caso de que uno de sus miembros “quebrante” lo acordado, la mara a la que pertenece “reaccionará de inmediato” y lo castigará conforme a sus “lineamientos o reglas” según “la falta cometida”.
Con el nuevo compromiso de las pandillas, Apopa se convertiría en el primer municipio libre de extorsiones y de otro tipo de violencia en el país, según los promotores del pacto.
La tregua entre pandillas, iniciada el pasado 9 de marzo bajo la mediación del vicario castrense Fabio Colindres y del excomandante guerrillero Raúl Mijango, permitió bajar de 14 a 5,5 los homicidios por día en El Salvador.
“Desde que se inició la tregua hasta el 31 de diciembre de 2012 impedimos que 2.519 salvadoreños perdieran la vida en la vorágine de violencia”, declaró Mijango.





























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