Los pronunciamientos oficiales contrastan con las versiones publicadas por algunos medios de comunicación internacionales que describen que el líder de la revolución bolivariana atraviesa por un cuadro desalentador que le imposibilitaría asumir un nuevo mandato el 10 de enero, fecha en la que tiene previsto ser juramentado nuevamente.
El diario ABC de España, que publicó previamente que Chávez sufría una infección pulmonar, reportó el viernes que el mandatario adicionalmente sufre de nuevas complicaciones, incluyendo una inflamación abdominal que de continuar también requeriría otra operación.
Asimismo, el diario reportó que una biopsia realizada a un tramo de su intestino delgado que fue extraído encontró la presencia de células cancerígenas en las paredes internas, y que la neumonía que sufre se debió a una infección ocasionada durante la traqueotomía que se le practicó.
El diario, que citó fuentes con acceso a la información, califica el estado del mandatario como crítico.
Esas informaciones, no obstante, son rechazadas categóricamente por las autoridades venezolanas.
El estado en que se encuentra el mandatario genera incertidumbre en torno a lo que pasará el 10 de enero en momentos en que comienzan a aparecer señales de mayores fisuras dentro de las filas del chavismo y señales de que el gobierno cubano se ha visto obligado a intervenir para tratar de poner orden.
Según fuentes con acceso a información sobre los manejos internos del chavismo, el gobierno cubano está promoviendo un plan bajo el cual el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, asumiría temporalmente la presidencia del país en espera de la realización de nuevas elecciones en las que el vicepresidente Maduro sería el candidato oficialista.
El plan refleja la preocupación del régimen castrista sobre la posibilidad de un rompimiento interno entre la facción de Cabello y la de Maduro, proponiendo el establecimiento de una especie de junta en la que el actual vicepresidente estaría a la cabeza, pero en la que el presidente de la Asamblea Nacional también tendría su cuota de poder.
Los auspiciantes cubanos trabajan tras bastidores para tratar de crear una especie de politburó, un consejo que opere en consenso y que garantice la estabilidad del chavismo en Venezuela al unir a potenciales herederos y rivales, comentó una de las fuentes que habló bajo condición de anonimato.
Los cubanos quieren que Nicolás Maduro asuma [eventualmente] la presidencia, que sea él el que encabece ese consejo, y que sirva de mediador entre las diferentes facciones y personalidades [del chavismo], sostuvo la fuente.
La cada vez mayor injerencia cubana en los asuntos venezolanos es vista con repudio por la mayoría de los venezolanos, incluyendo los propios chavistas, mucho de los cuales cuestionan si la gran cantidad de recursos enviados a la isla no pueden ser usados para mejorar las condiciones de vida dentro del país petrolero.
Para muchos de los integrantes de la oposición, la vinculación con el régimen de la isla es un acto de traición a la patria.
Para nosotros saber lo que va a pasar en Venezuela, tendríamos que llamar a los cubanos, declaró el ex embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas Diego Arria.
Ellos son los únicos que saben. Chávez, al igual que los integrantes de su régimen, se entregaron a ellos y entregaron a nuestro país, cedieron nuestra soberanía a Cuba. La suerte de Venezuela se está decidiendo en este momento en La Habana, no por los venezolanos, sino por los cubanos, comentó el ex embajador.
Arria afirmó que la nación petrolera atraviesa por uno de los capítulos más oscuros de su historia republicana, que requiere ahora más que nunca de la integración de sus fuerzas democráticas.
Este es el momento de una Gran Alianza Nacional para enfrentar los días más peligrosos de la República, que son los que estamos viviendo hoy en día, sostuvo.
Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM.





























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