Billy Makedonsky pensó que había encontrado la perfecta casa de retiro para su madre de 75 años. Mejor aún, comprarla sólo requería algunos clics con el ratón de la computadora.
Su única preocupación sobre la casa propiedad del banco con la entrada de terracota para autos y techos de tejas que no fuera el hecho de que él nunca había comprado antes una casa en internet fue esta advertencia en GoHoming, el sitio que subastaba la propiedad: Por favor, NO MOLESTE al ocupante.
Resultó ser una buena razón para preocuparse.
Por $159,000, lo que obtuvo Makedonsky fue una casa inmersa en múltiples bancarrotas, sometida a ejecución hipotecaria en procedimientos bajo protesta, y envuelta en acusaciones de fraude. La casa era también la residencia de la ex alcaldesa de El Portal, Joyce A. Davis, quien dijo que no la iba a dejar en medio de su campaña de regreso.
Había señales por todo El Portal: Elijan a Joyce Davis para alcaldesa, y ella estaba ocupando ilegalmente mi casa, dijo asombrado Makedonsky, asistente de vuelo de 41 años.
La historia de Makedonsky es sólo una entre las muchas que ilustran que hay que tener cuidado en la era digital, cuando grandes cifras de propiedades con problemas y en poder de los bancos se agregan diariamente a sitios de subastas en internet, lo que hace más barato y accesible el negocio de los especuladores inmobiliarios. La otra cara de la moneda: establecer claramente el título y el control de la casa, en la que algunos compradores en efectivo nunca han puesto el pie, puede significar el tener que poner en orden una jungla de presentaciones de ejecución hipotecaria, acusaciones de fraude, bancarrotas, otras hipotecas, embargos de la asociación, acreedores y residentes combativos.
Las personas no se dan cuenta de que hay mucho más que el pagar algún dinero, dijo Dennis Donet, abogado de Miami defensor de las ejecuciones hipotecarias.
La aventura de Makedonsky comenzó en agosto, cuando su madre le dio permiso para gastar sus reservas en la casa a la vuelta de la esquina de la Escuela Intermedia Horace Mann, a pesar de las advertencias del sitio privado GoHoming, que ahora se llama HubZu.com, de que aún vivía alguien allí.
Preocupado de que el ocupante fuera un eufemismo inmobiliario para drogadictos, Makedonsky manejó hasta el poblado de El Portal, en el Noreste de Miami-Dade, y tocó a la puerta. Se sintió aliviado de no encontrar a un vagabundo adicto, sino a Davis, la ex alcaldesa de 69 años de El Portal.
Así que compró la casa, pensando que le ofrecería a Davis $1,000 por que se fuera, una transacción conocida en el negocio como efectivo por llaves.
Ella no lo aceptó, dijo Makedonsky, quien presentó una demanda en octubre para sacarla.
Davis dijo en sus documentos presentados en la corte que ella es una viuda que vive de un ingreso fijo sin otro lugar a donde ir, que fue víctima de un fraude y que son falsas las reclamaciones de Makedonsky de que ella es una ocupante ilegal.
No me importa lo que me llame, eso no hace que sea verdad, dijo Davis, quien al final perdió las elecciones del 6 de noviembre ante la alcaldesa titular Daisy Black, al obtener sólo un 18 por ciento del voto.




























Mi Yahoo