El dueño de la casa puede sacar la propiedad de la subasta o adquirirla en el último minuto, así que no todas las propiedades que aparecen en la lista se subastan. Pero Donet, el abogado de ejecuciones hipotecarias, dijo que la amplia nueva frontera de los bienes raíces atrae a una nueva clientela, mucha de la cual no ha hecho la investigación adecuada sobre las propiedades que tratan de comprar.
Ellos seguro son ricos, dijo Donet. Pero se puede estar abriendo una lata de gusanos de la que es muy caro desprenderse.
El abogado Ferrer Shane dijo que el error más frecuente que cometen los compradores es no comprender qué es lo que están adquiriendo. Muchos clientes invierten miles de dólares en una casa al pensar que compran una hipoteca con ejecución hipotecaria, cuando en realidad compran un embargo asociado que podrá ser propiedad del prestamista cuando el banco realice finalmente la ejecución hipotecaria.
Eso fue lo que le pasó a María Alonso, quien gastó $9,100 en mayo en una casa de 2,600 pies cuadrados en The Hammocks. La casa estaba en una subasta debido a un fallo de $7,482 en poder de Panache Homeowners Association por bienes no pagados por el anterior dueño.
Sin embargo, Alonso pensó que ella compraba la casa de una vez y después de luchar por tres meses para desalojar a los residentes anteriores, alquiló la casa, de acuerdo con su nuera Dayana De Latorre. Y entonces recibieron la noticia de que la nueva propiedad se iba a subastar de nuevo el 13 de diciembre, en esta ocasión por un fallo a favor de Wells Fargo.
De Latorre dijo que sus parientes, quienes compraron la casa con el dinero de un arreglo por una reclamación de una lesión personal, han disputado la venta y tienen una cita programada en la corte para el miércoles. Pero ellos no están seguros de qué será lo próximo que ocurrirá.
Ha sido muy confuso. No hay mucha ayuda por ahí, dijo De Latorre.
Para los inversionistas que ya han comprado una propiedad con problemas, eso es verdad, dijo Shane, el abogado.
Se tiene que ganar la guerra antes de que se haga el primer disparo, agregó Shane. Se tiene que saber en lo que uno se mete.
En el caso de Makedonsky, él no sabía lo suficiente sobre las leyes propietario-residente de la Florida, dijo Shari Olefson, una abogada de bienes raíces y autora de Foreclosure Nation: Mortgaging the American Dream. Los ocupantes pueden demorar y demorar, porque para desalojar a alguien de una casa se necesita un jefe de policía en este caso la policía de Miami-Dade y la orden de una corte.
El peso está sobre el propietario, y un ocupante que lo sabe puede aprovecharse de ello, dijo Olefson.
Hasta que el caso se resuelva, Makedonsky divide su tiempo en el Sur de la Florida entre una casa de un amigo en El Portal y otra vivienda en North Miami Beach propiedad de Swacarioca, una compañía de inversiones que compra casas que fueron objeto de una ejecución hipotecaria. El y su madre aparecen entre los dueños de la compañía.
Mientras tanto su madre, JoAnn Makedonsky, vive en una comunidad de retiro en Arizona. Según dijo, la mayoría de sus pertenencias están empacadas en cajas o se vendieron para hacer más barata la mudada hacia la Florida cuando sea que ocurra.
Es ridículo, dijo l a madre. Nunca oí de nada así, que compres una casa y entonces las personas no quieran irse.





























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