Soy colombiana y residente de EEUU desde 1997 por petición de mi padre,
entonces también residente. Ahora estoy solicitando mi naturalización como
ciudadana americana.
Yo hice petición por mi hijo dos años después de adquirir mi residencia.
Mi hijo en ese momento tenía 23 años y era soltero (divorciado) de un
matrimonio que no funcionó. Según me informaron entonces él sería
llamado por el
consulado americano en Bogotá dentro de unos 8 años más, ó sea, más ó menos
por el 2007.
Después de tanta espera, finalmente, en julio del 2009, lo llamaron en
Bogotá a la cita. Ese día le cobraron dinero, pero en lugar de la visa de
inmigrante por la que tanto esperó, le pidieron que presentara un
perdón por un
pequeño problemita en que había incurrido al ser detenido junto a un
compañero de trabajo en su carro y encontrarle a ambos dos pequeños paquetitos
de cocaina de creo que menos de una onza.
Han pasado casi 5 años y por muchas llamadas y gestiones que hemos hecho
ante el consulado, lo único que nos han dicho es que la visa había sido
negada por posesión de droga con intención de vender y que ese problema no
tenía solución.
¿Cómo es posible que tras una espera tan larga ahora nos salgan con
semejante pretexto?! Mi hijo es lo que aquí llaman chapistero, él
vive de eso y
no es ningún traficante de drogas. Lo que le encontraron ese día fue una
cosa minúscula que no se parece en nada a los decomisos de droga en los
aeropuertos que son tan comentados en los periódicos. Nosotros no
tenemos dinero
para gastarlo en abogados, que cobran una fortuna y no le garantizan a uno
nada que resolver.
¿Usted qué me recomienda hacer?
Ana Julia N., Hallandale Beach, Florida
Usted lo dijo en una sola palabra en su comentario final: ¡NADA! La
acusación que pesa contra su hijo es MUY GRAVE -- había que
derrotarla (demostrar
que era falsa), ó de lo contrario, no tenía ni tiene solución.
Las leyes antidrogas de EEUU son muy fuertes y en el caso de la cocaína,
la heroína, el CRACK, etc., son “mortales p’al pecho”, como decían las
abuelas... La úNICA droga que se ha vuelto menos drástica, en términos de
supresión y castigo, es la CANNABIS íNDICA – la marihuana, que
recientemente se
ha vuelto hasta de uso autorizado (!) en diversos estados de este país.
Pero la cocaína no tiene expectativa de adquirir semejante privilegio. Esa
“droga maldita” no tiene perdón de la ley, ni aun en cantidades muy
pequeñas – un gramo, por ejemplo. En materia inmigratoria, la
CANNABIS es como el
cianuro, vale decir, totalmente fatal. Recuerdo a una de mis primeras
clientes como abogado acá, unos 30 años atrás, la policía entró por sorpresa a
su EFFICIENCY y sobre una cómoda le encontraron una bolsita con un resto
(pienso que era MENOS de un gramo) de cocaína. Aquello fue el fin de esa
señora (no la deportaron de EEUU porque era cubana y los cubanos, son
indeportables. En mi opinión, la inmensa mayoría de ellos son
sanísimos y los amo,
pero inevitablemente hay unos pocos que son... ¡pare de contar!
Así que, bien quisiera yo, pero no puedo ni debo, darle esperanzas
legítimas de solución. La posesión de drogas heroicas, como la cocaína
(y otras),
no es, como usted quisiera que fuera, un delito MINúSCULO, usando otra
palabra de su amable carta.
En cualquier caso, yo tendría que examinar a fondo el expediente de su
hijo y ahí surge otro problena: una cosa es lidiar con un cargo criminal acá
en EEUU, pero otra cosa es tratar de hacerlo con un expediente CONSULAR. La
discreción de un consulado es totalmente cosa de allá –y no de acá—y la
potestad del cónsul en ese país es completa– OUR MAN IN BOGOTA! (ó donde
fuera) y EEUU escoge NO respetar las decisiones de ese funcionario.
Lo siento por su hijo, pero no gaste dinero usted, señora, en abogados
locales, ni en mí MISMO, es el consejo más provechoso que le puedo dar...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132



























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