Más de 50 años después de la muerte de Marilyn Monroe, la estrella protagoniza una película inédita que se estrena el jueves en New York. Es una producción de grano y color, de 8 milímetros, filmada en Manhattan, y con sólo cinco minutos y medio de duración, filmada en 1955 por un fan adolescente que faltaba a la escuela para encontrarse con la rubia platinada, reina del cine.
“Todo el día ella jugó conmigo”, recordó el cineasta Peter Mangone, de Fort Lauderdale, en una entrevista del 2006 con Katie Couric. “Las personas que la han filmado dijeron que nadie la captó como el muchacho (de 15-años), porque ella no se sentía amenazada, no tenía miedo. No iba a estar haciendo un papel, así que capté a la chica real”.
Mangone no estará presente cuando su breve película se proyecte finalmente esta semana en la Galería Danziger, en el barrio de Chelsea, en Manhattan. Murió el 11 de diciembre de cáncer de pulmón, a los 73 años.
“Este es su legado"” dijo Daniel Pye, planificador financiero de Miami y asociado de Mangone durante 33 años, que asistirá al estreno en New York.
Mangone conoció a Monroe en marzo de 1955, después de que la estrella se separó del jugador de béisbol Joe DiMaggio. Ella vivía en New York para estudiar en el Actors Studio, de Lee Strasberg.
El muchacho del Bronx leyó en las columnas de chismes que la actriz se alojaba en el viejo Hotel Gladstone, en East 52nd. Street, cerca de Lexington Avenue. Un día se presentó en el hotel con una cámara fotográfica y tomó una foto de Monroe. Volvió al día siguiente y le pidió que la autografiara.
“Y al día siguiente, yo tenía una razón para volver”, dijo Mangone a Couric. “Entonces yo regresaba con una pequeña cámara Brownie y le tomaba una foto”.
Este ritual se prolongó durante varias semanas, y Mangone se hizo amigo de la superestrella, entonces de 28 años.
“Ella me llevaba hasta el metro si estaba lloviendo. Un día me dio dulces para llevar a casa, y me comí la mayor parte de ellos en el metro”, dijo Mangone a Couric.
Una mañana, Mangone salió de su casa con la cámara de películas de 8 milímetros de su hermano mayor, Revere.
“Estuvo literalmente con ella desde la mañana hasta el anochecer”, dijo Pye.
Mientras el estudiante de noveno grado corría hacia atrás delante de Monroe, filmando, la estrella coqueteaba con él, lanzándole besos mientras caminaba a lo largo de la Quinta Avenida.
La mayor parte del tiempo, sin embargo, ella actuaba de forma natural. A pesar de estar entre las mujeres más famosas del mundo, Monroe logró dar un paseo por las calles sin llamar mucho la atención.
Después, Mangone nunca volvió a ver a Monroe en persona. Durante casi medio siglo, tampoco vio la película.
Mangone pensó que la había tirado accidentalmente.
En el 2002, tras una exitosa carrera como peluquero de celebridades en el sur de la Florida, Mangone recibió una llamada de su hermano.
Después de la llamada, Mangone dijo a Pye: “No vas a creer lo que Lou ha encontrado. ¡Encontró la película de Marilyn!”.
Había estado guardada en casa de su padre durante todos esos años.
Mangone y Pye llevaron la película a una compañía de producción de Baltimore, que transfirió los 9,212 cuadros de color a película de 16 milímetros.
El año pasado, Mangone montó fotogramas de la película y ha publicado un libro de 48 páginas, Marilyn Monroe: NYC, 1955: Fotografías de Peter Mangone.
En agosto, Mangone fue diagnosticado con cáncer de pulmón. Murió cuatro meses después.






























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