El alcalde de Doral, Luigi Boria, admitió el martes que ha tenido algunas controversias con su nuevo administrador municipal, pero se rehusó a comentar sobre el futuro de Merrett Stierheim o confirmar si le ha pedido la renuncia.
Ha habido algunas diferencias con el administrador, dijo Boria, quien se refirió específicamente al sorpresivo despido del jefe de la policía Ricardo Ricky Gómez en diciembre pasado.
Durante la tarde del martes, varias fuentes municipales dijeron que Stierheim había renunciado o que estaba a punto de renunciar. De hecho, la vicealcaldesa Sandra Ruiz ha solicitado una discusión sobre la posibilidad de tomar acciones contra Stierheim y otros dos funcionarios importantes durante la próxima reunión del Concejo el miércoles.
Ruiz, una aliada política de Boria, dijo que desconocía si Stierheim había renunciado.
Cuando dos reporteros lo visitaron en su casa el martes por la noche, Stierheim dijo que no iba comentar sobre los rumores de su inminente renuncia. Stierheim, un veterano administrador condal con una amplia trayectoria en el sector público del sur de la Florida, fue nombrado en el cargo a principios de diciembre, tras la repentina renuncia de la entonces administradora Yvonne Soler-McKinley. Desde su nombramiento, quedó claro que Stierheim ocuparía el cargo de manera interina.
Uno de sus primeros actos como administrador fue despedir a Gómez, quien había sido implicado en una investigación policial de corrupción que concluyó sin cargos en su contra.
Boria, quien ganó las elecciones en noviembre, respaldó a Stierheim cuando tomó la decisión de despedir a Gómez.
La relación entre Stierheim y Boria se habría deteriorado en parte por las acusaciones de algunos empleados contra Ruiz, quien retornó al Concejo tras ganar las elecciones en noviembre. Ruiz habría sido acusada de intimidar a un empleado a finales de diciembre, según varias fuentes municipales.
Ruiz dijo que sólo se había acercado a un empleado municipal en una ocasión. Según Ruiz, le solicitó información a un encargado de la planilla de pago sobre el salario de la secretaria municipal, Bárbara Herrera, con quien ha tenido enfrentamientos en el pasado. El empleado de tramitar la planilla le negó la petición a Ruiz, indicándole que tenia órdenes de no darle este tipo de información. Entonces Ruiz habló con Stierheim, quien respondió que no quería levantar un muro entre los concejales y los empleados.
Después, Stierheim emitió un memorándum en el que establecía lineamientos de cómo los funcionarios electos debían lidiar con los empleados.
Yo le respondí con mucho gusto, dijo Ruiz. Le dije que sólo esperaba que eso no vaya en contra de la Ciudad y no nos limite para investigar ciertos casos.
El miércoles, el Concejo también discutirá posibles acciones sobre las posiciones de Herrera y de Jimmy Morales, el abogado de la Ciudad. Bajo la Carta constitucional de Doral, los cargos de administrador, secretario y abogado son nombrados por el alcalde o el Concejo de la Ciudad.





























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