GINEBRA -- Por lo menos 52.6 millones de personas en el mundo trabajan como empleados domésticos y la mayoría son mujeres que carecen de protección legal, informó el miércoles la oficina del trabajo de Naciones Unidas (ONU) en su primer panorama global de la fuerza de trabajo casi siempre invisible que cuida a las familias y casas de otras personas.
La investigación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) encontró que 83 por ciento de todos los empleados domésticos son mujeres, muchos de ellos sometidos a explotación y abuso porque no conocen los idiomas locales o las leyes, o porque muchas veces reciben salarios semanales o mensuales que no corresponden a las horas que han trabajado.
“Desde cuidar niños, ancianos o personas con discapacidad, hasta realizar un amplio espectro de tareas domésticas, los trabajadores del hogar son parte indispensable del tejido social”, dijo Sandra Polaski, directora general de la OIT.
La organización también encontró que 90 por ciento de los trabajadores domésticos no tienen las prestaciones laborales que reciben quienes trabajan en la economía formal, y 30 por ciento están excluidos completamente de toda ley de trabajo nacional.
La ONU advirtió sin embargo que la cifra representa posiblemente sea un número mínimo confiable, basado en datos del 2010, y es posible que sea decenas de millones mayor por los países que reportan cifras menores a las reales.
El informe excluye a los trabajadores domésticos menores de 15 años y que son considerados niños, los cuales se calcularon en 7.4 millones en el 2008.


























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