Con una barba rala y un aire relajado, Yudel Johnson no parece un boxeador que en apenas unos días tendrá una prueba con el deporte y consigo mismo en los próximos días.
Pero cuando se le menciona su combate del sábado en el BB&T Center, en Sunrise, el cubano (12-1, 8 KO) adopta la pose de quien se acerca a un compromiso definitorio para su carrera, que incluye títulos panamericanos y una plata olímpica que, si bien son buenos para alimentar el recuerdo, no le llenan el deseo incumplido de convertirse en campeón del mundo profesional.
Johnson, quien en una cartelera de Golden Boy enfrentará al estadounidense Dashon Johnson (13-9-3, 4 KO), dejó una impresión nada aceptable en su último combate ante Willie Nelson en el ya lejano mes de mayo del año pasado y sabe que está obligado a dominar y convencer para recuperar la confianza de los aficionados y, sobre todo, la suya propia en un futuro brillante.
Ahora con nuevo equipo de promoción, nuevo entrenador y, según él, nueva mentalidad, Johnson espera recuperar el tiempo perdido e insertarse en la élite de una división tan fuerte como la mediana. El, por supuesto, no tiene duda. Los golpes tienen la última palabra.
¿Se te demoró demasiado el regreso?
Sí, pasaron muchas cosas y muchos meses, pero ya estoy a plena máquina y con una preparación que ni yo mismo me conozco. Esta no sólo será mi primera pelea del año, sino la primera de la segunda parte de mi carrera profesional. Espero no defraudar a nadie, ni a a mi nueva empresa promotora, Adquinity Sports, ni a esos tantos aficionados que siguen mi carrera desde Cuba.
¿Cómo hiciste para no perder la esperanza en el boxeo, en ti mismo? No creas que fue fácil. Hubo momentos que mi cabeza parecía un volcán y se juntaban muchos pensamientos a la vez, pero encontré la fuerza mental para reflexionar sobre todo lo que me había pasado, lo bueno y lo malo. Como se dice, me llamé a capítulo. También le agradezco mucho a mi nuevo equipo de trabajo. Tengo en ellos una segunda familia. Pero es verdad eso que uno se conoce mejor en los momentos duros.
¿Entre esos pensamientos estuvo el de no boxear más, retirarte?
No tanto como ponerle fin a mi carrera, aunque la lucha interna fue dura. Hasta mi mamá desde Cuba me decía que no usara más los guantes. En el fondo yo sabía que había dado un mal paso y que mantenía las condiciones de guerrero intactas, porque esa pelea no la perdió nadie más que yo .
Hablas, por supuesto, de tu choque contra Willie Nelson. ¿Qué pasó realmente, porque tú eras el favorito?
Físicamente me faltaron muchas cosas. No quisiera abundar en el tema, pero lo importante es que estoy consciente de lo que sucedió y voy decidido a evitar otra noche así. Eso de que los golpes enseñan bien que lo he aprendido.
Muchos van a mirar este retorno al ring como una prueba de tu voluntad, más que de tu talento, ¿qué tipo de mensaje quieres enviar este sábado?
A los aficionados quiero decirles que Yudel Johnson viene este 2013 con más deseos que nunca, dejando atrás las cosas negativas y mirando hacia un futuro que no puede terminar en otra cosa que no sea un título del mundo.
Cuando repasas tu carrera, ¿estás conforme?
No estoy donde quisiera, me falta ese título del orbe, pero ahora siento que voy por buen camino. Ahora me gusta venir al gimnasio, le he vuelto a tomar el gusto a entrenar.
¿ Qué sabes de tu próximo rival?
Absolutamente nada. Eso, sin embargo, no me provoca ninguna preocupación. Me he preparado para 12 rounds y el sábado, que venga lo que venga. Yo estoy listo.


























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