El jueves, un hombre acusado de asesinar a su esposa y las dos hijas de ésta, y luego esconder los cadáveres en un armario en la casa de la mujer, localizada en el noroeste del Condado Miami-Dade, será formalmente encausado por el crimen.
Alberto Sierra, de 28 años, se enfrenta a tres cargos de homicidio en primer grado, tres cargos más de secuestro, allanamiento de morada a mano armada y dos cargos de abuso de un cuerpo humano. El encausamiento del jurado de instrucción le permitirá a los fiscales solicitar la pena de muerte. Sierra, quien aparentemente confesó los asesinatos durante los interrogatories policiales, escribió una declaración de inocencia el pasado 29 de noviembre. Se le asignó a Patrick Nally como su defensor de oficio.
Los cuerpos sin vida de Daniela Padrino, de cuatro años, Julia Padrino, de seis años, y su Gladys del Carmen Sierra fueron hallados en un armario de la casa familiar, ubicada en la calle 4 y la avenida 73 del noroeste el 13 de noviembre.
La policía de Miami-Dade dijo que las tres víctimas murieron sofocadas con bolsas de plástico; la madre y la niña mayor fueron agredidas sexualmente después de muertas.
Es algo inexplicable. No tengo la menor idea de cómo alguien puede hacer una cosa tan horrible, dijo Michael Padrino, el padre de las dos niñas.
Padrino estaba envuelto en una amarga batalla con su ex esposa cuando la mujer vivía y luego se casó con Alberto Sierra.
En octubre del 2011, el mismo mes que Sierra y Gladys se casaron, de acuerdo con un reporte, Sierra estaba siendo investigado por el Departamento de Niños y Familias de la Florida (DCF) después que Julia, la niña de seis años, le dijo a una maestra que su padrastro la había mordido en el brazo.
Padrino solicitó ser el único guardián de las pequeñas, y le escribió a un juez que la vida de sus hijas corría peligro.
Sin embargo, el DCF cerró su investigación cuando Sierra resultó arrestado en noviembre del 2011 tras ser acusado de posesión de un arma de fuego por un ex convicto.
En ese momento, Sierra y Gladys vivían juntos. Según documentos, la policía incautó una escopeta de cañón recortado, un rifle y municiones. La libertad provisional de Sierra fue revocada y fue sentenciado a 364 días de cárcel luego de declararse culpable. Fue puesto en libertad a finales de junio del 2012.
Sierra tiene un pasado criminal que se remonta al 2005 y en el que aparecen arrestos por asalto con un arma de fuego, vender cocaína y posesión ilegal de armas por un ex convicto. En el 2010, fue acusado de agresión doméstica después que al parecer mordió a Gladys del Carmen Sierra en el brazo y le robó un arma.






























Mi Yahoo