En una sesión matizada de tintes surrealistas, que incluyó la oferta de una ex jueza para prestar sus servicios a mitad de precio, la Comisión de Miami aplazó el jueves la discusión sobre la contratación de un abogado privado que la asesore sobre los pasos a seguir en la demanda presentada por la comisionada Michelle Spence-Jones contra el alcalde Tomás Regalado.
Todos podemos ser testigos en algún momento en el proceso de este caso, dijo la abogada de la ciudad Julie Bru, cuya oficina normalmente aconseja a la Comisión en cuestión de demandas pero que se ha separado del caso porque no puede aconsejar dos funcionarios electos con intereses opuestos a la misma vez.
Un mes después de que la comisionada Spence-Jones demandara a Regalado acusándolo de conspirar para removerla de su cargo, la Comisión aún no ha podido decidir dónde conseguirá consejos legales sobre una variedad de asuntos relacionados con el caso y que podrían implicar a la Ciudad. Además de no haber seleccionado a su propio abogado, la Comisión tampoco ha votado sobre un pedido de Regalado para que la Ciudad pague el costo de su defensa legal.
El comisionado Marc Sarnoff se dio en diciembre a la tarea de buscar un abogado con conocimiento de asuntos de gobernación. Sarnoff volvió a la Comisión el jueves con un sólo nombre: Richard J. Davis, un experimentado abogado de Nueva York que cobraría $700 por hora.
Pero antes de que Sarnoff presentara esta opción, Spence-Jones anunció que no iba participar en la discusión para evitar un posible conflicto de interés. Luego, compartió una carta de su abogado Ilann Maazel que indica que Sarnoff tampoco debe participar porque fue testigo de los hechos detallados en la demanda.
Sarnoff ha sido testigo de varios eventos importantes en este caso federal, escribió Maazel. No sería apropiado que un testigo federal vote sobre asuntos de la Comisión relacionados con el caso, incluyendo si se deben pagar los gastos de la defensa.
En su demanda, Spence-Jones acusa a Regalado de conspirar junto con la fiscal Katherine Fernández-Rundle durante los procesos de dos casos criminales de corrupción en su contra. Ambos casos fueron desestimados.
A pesar de la advertencia de su colega, Sarnoff continuó con la presentación de Davis, quien participó en la discusión vía telefónica. Davis dijo que aceptaría un pago fijo de $25,000 por aconsejar a la Comisión sobre los asuntos relacionados con el caso, determinando incluso si la Ciudad tendría obligaciones fiscales en el caso de que Spence-Jones gane la demanda.
Sin embargo, cuando los otros tres comisionados expresaron sus dudas sobre el alto precio, Sarnoff se apartó de la discusión y pidió su propio abogado.
Mientras tanto, la ex jueza condal Ana María Pando, quien recién volvió al sector privado tras perder las elecciones en agosto pasado y quien formaba parte de la audiencia, se levantó para pedir la palabra. Pando ofreció asesorar a la Comisión a un precio de $350 por hora, la mitad de la tarifa de Davis.
Finalmente, el comisionado Francis Suárez dijo que regresará en dos semanas con más opciones.





























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