El chavismo inauguró el jueves un nuevo gobierno de Hugo Chávez sin el mandatario al frente, en una ceremonia celebrada con la presencia de miles de seguidores y algunos de sus aliados latinoamericanos pese a las denuncias de la oposición de que marcaba el inicio de un gobierno de facto.
El evento fue realizado en momentos en que el gobierno venezolano lidia con acusaciones de que pretende mantenerse ilegítimamente en el poder dadas las señales de que Chávez, estando gravemente enfermo en Cuba, ya no está en condiciones de asumir un nuevo mandato.
El presidente venezolano, a quien nadie ha visto desde que partió a La Habana hace un mes para ser sometido a una intervención quirúrgica por el cáncer que padece, debía asumir el jueves el mandato presidencial que obtuvo tras ser declarado el ganador de los comicios del 7 de octubre.
Pero el gobierno anunció que la juramentación era innecesaria debido a que Chávez ya ostentaba el cargo, decisión que fue ratificada el miércoles por un Tribunal Supremo de Justicia totalmente controlado por el chavismo.
El vicepresidente y canciller Nicolás Maduro, designado por Chávez como su heredero, encabezó el jueves un acto simbólico de inauguración en el que acusó a la oposición venezolana y a la prensa internacional de manipular la enfermedad del mandatario con el fin de crear divisiones dentro del chavismo.
También le envió un mensaje al presidente Chávez, cuya verdadera condición médica es desconocida en Venezuela.
Continúe su batalla tranquilo que aquí tiene un pueblo revolucionario y bolivariano respaldándolo, y una Fuerza Armada acompañándolo [ ] Nosotros estamos libres de aspiraciones personales o politiqueras; somos soldados e hijos leales de Chávez, agregó Maduro.
Durante la ceremonia, Maduro juramentó a los seguidores chavistas que se encontraban presentes en un gesto que representaba el ascenso simbólico del pueblo a la presidencia.
Decenas de miles de personas se movilizaron en autobuses pertenecientes a organismos del Estado desde tempranas horas de la mañana para participar en un acto que buscaba simular la toma de posesión de Chávez, quien se convirtió el jueves en el primer presidente en la historia de Venezuela en estar ausente en su propia juramentación.
Venimos para darle apoyo, para que él sepa que su pueblo está con él [ ] tanto en las buenas como en las malas, afirmó Anny Márquez, una secretaria de 37 años quien llegó la víspera a Caracas en autobús desde la oriental ciudad de Barcelona. Llevaba una camiseta en la que se leía en el pecho Yo soy Chávez.
Hoy está el pueblo en la calle para hacer que se respete nuestra Constitución, nuestro comandante y nuestro voto. No votamos para que mande la oposición, acá manda la revolución y su pueblo, se leía en una pancarta elaborada por Rufina Sosa, quien desde hace dos años vive en un refugio provisto por el gobierno para damnificados de inundaciones.
Sosa, ataviada con gorra y camiseta roja, subrayó que si el comandante no está, está el pueblo, que defiende la revolución.






























Mi Yahoo