Funcionarios de Miami-Dade están negociando con el Departamento del Transporte de la Florida (FDOT) sobre un plan bajo el cual se dejaría de aceptar efectivo y se empezarían a cobrar peajes electrónicamente con el SunPass en los viaductos del condado a Key Biscayne y Miami Beach.
Esperamos que dentro de un año, en el 2014, el nuevo sistema esté operando en el Rickenbacker y luego el Venetian, declaró Michael R. Bauman, jefe del Departamento de Obras Públicas, División de Viaductos, del Condado Miami-Dade.
Originalmente, el Condado proyectaba activar el SunPass en los viaductos el año pasado, pero el plan fue demorado debido a problemas con un contratista así como por los esfuerzos para centralizar en una sola oficina todos los servicios a los usuarios, como la facturación y las infracciones por no pagar el peaje.
La instalación de SunPass en los viaductos condales, que reemplazaría al actual sistema electrónico de cobro C-Pass, constituye uno de los cambios más significativos en la historia de esas antiguas instalaciones que diariamente reciben miles de vehículos.
El Rickenbacker, de 5.4 millas de largo, es el más largo de las dos viaductos y el más nuevo. El viaducto a Key Biscayne abrió el 8 de noviembre de 1947. El Venetian, de 2 millas, va a Miami Beach y ha estado abierto desde 1925.
En ambos viaductos se ha cobrado peaje durante décadas. Pero no fue sino hasta finales de los años 1990 que se instaló el sistema electrónico C-Pass. El Rickenbacker fue el primero en instalar el C-Pass en 1997, seguido por el Venetian poco después.
Ambos viaductos aún aceptan efectivo en algunos carriles de las casetas de cobro.
Si bien el plan busca la eliminación del efectivo, Bauman explicó que los detalles están más avanzados para el Rickenbacker que para el Venetian. Por ende, añadió, muchos detalles sobre cómo funcionará el SunPass en el Venetian aún están pendientes.
En ambos casos, señaló Bauman, las tarifas de peaje especiales que pagan los residentes y los viajeros frecuentes del Rickenbacker y el Venetian se conservarán.
Los vehículos de residentes y viajeros frecuentes ya registrados en los sistemas de ambos viaductos serán reconocidos por el sistema SunPass y no pagarán peaje extra, explicó Bauman.
En el Rickenbacker y el Venetian, los residentes con transpondedores C-Pass pagan $24 por año. Los viajeros frecuentes en el Rickenbacker pagan $60, mientras que los viajeros frecuentes en el Venetian pagan $90. Estas tasas e inscripciones de residentes y usuarios frecuentes continuarán, pero los lugares donde los clientes podrán renovar su membresía podrían cambiar. En la actualidad, el centro de renovación de C-Pass se localiza en el caseta de peaje del Rickenbacker, pero se espera que se mude a un sitio cerca del Seaquarium. También se podrá renovar la membresía por internet, afirmó Bauman.
Los conductores que no tengan el SunPass también podrán circular por los viaductos y se les facturará más tarde a través del sistema Toll-by-Plate, precisó Bauman.
El plan para instalar el SunPass en los viaductos es sólo la última de una serie de iniciativas para ampliar el uso del sistema de cobro electrónico de peaje de la Florida más allá de las carreteras estatales. A mediados de diciembre, el FDOT dio el primer paso para permitir que los usuarios del SunPass puedan utilizar sus dispositivos fuera de la Florida, un plan que eventualmente incluiría las autopistas principales del enorme sistema E-Z Pass en el noreste del país, que incluye autopistas en Nueva Jersey y Nueva York..




























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