Los dolientes se congregaron el domingo en una pequeña isla italiana para recordar a las 32 víctimas de un desastre que, hasta hace un año, parecía inimaginable un siglo después del Titanic.
Pero la enorme nave que todavía yace de lado frente a la costa de Giglio, sirve de severo recordatorio del naufragio ocurrido el 13 de enero del 2012. Un esfuerzo sin precedentes está en marcha para poner a flote y sacar de allí el Costa Concordia, y los cálculos más recientes prevén que se logre al final del verano.
El capitán Francesco Schettino, acusado de causar al llevar el buque demasiado cerca de la isla, se encuentra en un limbo después de la investigación previa al juicio. Y las demandas van en aumento, tanto en EEUU como en Italia.
La asombrosa cifra de pérdidas humanas en el desastre llevó a la industria de los cruceros a examinar las prácticas de seguridad en el mar, una revisión que dio lugar a la adopción de varias medidas nuevas, adoptadas por las empresas para prevenir algunos de los errores a los que se atribuye el accidente, y para garantizar que los pasajeros y tripulantes estén mejor preparados y protegidos en caso de que lo impensable sucediera de nuevo.
Ocurrido muy al comienzo del intenso período de reservaciones llamado temporada de oleaje, el naufragio también perjudicó a la industria de cruceros de la Florida, que mueve $6,700 millones dólares, precisamente cuando se estaba recuperando de la recesión. Las reservaciones futuras se desplomaron en toda la industria, especialmente para Costa Cruceros, una firma italiana propiedad de Carnival Corp., con sede en Miami.
Mientras que las compañías de cruceros interrumpieron sus campañas de mercadeo y publicidad por respeto a las víctimas, el interés en los cruceros se secó. Reaparecieron sólo después de que los operadores bajaron los precios para estimular la demanda. La inestabilidad económica en Europa aumentó los problemas de los precios.
Definitivamente, esto ha sido una piedra en el camino de la industria de los cruceros hacia la recuperación desde la recesión del 2009, que afectó severamente a la industria, declaró Douglas Quinby, director principal de investigaciones de la firma estudios de la industria de viajes PhoCusWright. Pero la industria se recuperará. Los consumidores volverán a los cruceros.
En gran medida, ya lo han hecho. Aunque Costa no se espera que regrese a los precios normales durante unos años, las principales compañías de cruceros del mundo reportaron ganancias fuertes y optimismo para el 2013.
Aunque el año aún es joven, los operadores de cruceros y los agentes de viajes aseguran que hasta ahora ven una fuerte demanda por parte de los pasajeros, y estímulos por parte de las líneas de cruceros, en forma de incentivos tales como tarifas de descuento, créditos a bordo y mejoras.
Para los agentes de Cruise Planners la red de American Express Travel las reservaciones para el 2013 superan con creces el volumen del 2012 en el mismo período, incluso antes del naufragio, aseguró su directora ejecutiva, Michelle Fee. La red de franquicias de agentes de viajes cuenta con más de 800 propietarios en todo el país.

























Mi Yahoo