Ellos sucumben a la tentación y se convierten en ladrones.
Al pasar por la seguridad del aeropuerto, los pasajeros ven a veces una billetera, prendas de valor o una laptop en el cesto de otro viajero y los agarran, creyendo que nadie los ve. Pero agentes federales y locales generalmente los detectan por medio de la televisión de circuito cerrado. Y su planeada excursión se convierte en un viaje a la cárcel.
Se trata de un crimen de oportunidad 100 por ciento, dijo Roy Liddicott, jefe del Departamento de Policía de Broward en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood. La mayoría de estas personas no tienen expediente delictivo. Pero ellos aprovechan la oportunidad en vez de hacer lo correcto.
Como promedio, el robo de un pasajero a otro ocurre unas 10 veces al mes en el Aeropuerto Internacional de Miami y alrededor de una vez al mes en los aeropuertos internacionales de Fort Lauderdale-Hollywood y Palm Beach.
Lo típico es que el robo suceda cuando sale un cesto de la máquina de rayos X y el dueño no está prestando atención. Con frecuencia, la víctima está llegando a su salida antes de darse cuenta de que le falta algo y regresa a toda prisa al puesto de control para notificar a la Administración de Seguridad del Transporte (TSA).
Llegado ese punto, agentes de seguridad de TSA y la policía colaboran. Ellos van a una estación de vigilancia de televisión de circuito cerrado, ya que todos los puestos de control están vigilados. Ellos rebobinan la grabación al momento aproximado del robo, y al identificar a la víctima en el video por lo general detectan al ladrón, dijo Liddicott.
Generalmente podemos revisar el video con mucha rapidez, dijo. Nueve veces de cada 10 capturamos al sospechoso. Por lo general, ni siquiera han abordado sus vuelos. Nosotros nos acercamos, recuperamos las pertenencias robadas y los arrestamos.
Si el valor de las pertenencias robadas es de menos de $300, el sospechoso es acusado de robo de menor cuantía, un delito menor. Si es de $300 o más, es robo de mayor cuantía, un delito mayor. La mayor parte de los arrestados enfrentan cargos de robo de mayor cuantía. Por ejemplo, un pasajero se llevó un reloj Rolex de $6,500 de un cesto en el aeropuerto de Fort Lauderdale el año pasado y fue arrestado.
También se han robado cantidades grandes de dinero en efectivo. En noviembre, una mujer hurtó una billetera que contenía $4,480 de un cesto en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood. Tras mirar el video, agentes de TSA y de la policía de Broward localizaron rápidamente a la enfermera registrada de 59 años de Yonkers, Nueva York, y recuperaron el dinero.
No obstante, la víctima, una persona de Jamaica que no era residente, no quiso presentar cargos debido a problemas con su vida, dijo Liddicott, y agregó que solamente se presentan cargos si la víctima quiere ir a juicio. De modo que la mujer sólo recibió una advertencia, dijo. Fue su día de suerte.
Los teléfonos celulares y laptops también son populares entre los ladrones oportunistas. En octubre, un pasajero reportó el robo de su iPhone 4. El culpable fue encontrado con el teléfono en la mano, sentado al mostrador de un Dunkin Donuts. Fue llevado a la cárcel; su esposa e hijo tomaron el vuelo planeado, dijo la policía.






























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