Tras el fiasco que significó para el Condado y la Ciudad de Miami la financiación del estadio de los Marlins, el dueño de los Dolphins presentó el lunes un proyecto de $400 millones para remodelar las instalaciones deportivas del equipo y solicitó que la mitad sea pagada con fondos públicos.
Stephen Ross aseguró que de ser aprobada, la remodelación será financiada con ingresos generados por un aumento a la tasa impositiva al alojamiento turístico y no mediante el alza de impuestos a los contribuyentes de Miami-Dade.
Nuestra filosofía es que como organización hagamos bien las cosas, dijo Ross. Este es un momento importante para retribuirle al sur de la Florida, reconstruir este estadio [ ] y lograr que Miami siga siendo una ciudad competitiva.
El director ejecutivo de los Dolphins, Mike Dee, indicó que para lograr la contrapartida pública plantearán a la Legislatura de la Florida aprobar un descuento adicional de $3 millones de los impuestos estatales recaudados por la venta de bienes y servicios que genera el estadio. Actualmente, el equipo ya recibe $2 millones de descuento estatal.
Además, el equipo solicitará al Condado Miami-Dade un aumento del 6 por ciento actual al 7 por ciento al impuesto por alojamiento hotelero.
El alcalde condal Carlos Giménez dijo a través de un comunicado que su despacho ha sostenido conversaciones con representantes de los Dolphins sobre la necesidad de mejorar las instalaciones del estadio construido en 1987.
Sin embargo, Giménez, quien votó en contra del uso de fondos públicos para construir el estadio de los Marlins, consideró inapropiado comentar sobre el caso de los Dolphins debido a que no había recibido una propuesta oficial.
La presidenta de la Comisión de Miami-Dade, Rebeca Sosa, dijo a El Nuevo Herald que desconocía los detalles del proyecto, pero indicó que éste sólo podría ser viable si no se toca un solo centavo de los impuestos de los residentes de Miami-Dade.
Sosa, que votó a favor del acuerdo con los Marlins, agregó que de concretarse la solicitud de los Dolphins, la Comisión también deberá analizar los porcentajes de inversión que corresponderán al equipo y al sector público.
Tomás Regalado, alcalde de Miami y uno de los más duros críticos de utilizar dinero municipal para edificar el estadio de los Marlins, dijo que la única opción de que prospere la solicitud de los Dolphins es que sea financiada exclusivamente con los impuestos al turismo.
Creo que los Dolphins son realistas, comentó Regalado. No considero que los votantes de Miami-Dade permitirán que las autoridades electas usen dinero de los contribuyentes para esa obra. La opción que tiene el equipo es buscar los impuestos que pagan los turistas.
Regalado recordó que el contrato firmado con los Marlins en el 2009 era ambiguo y que terminó utilizando impuestos de los contribuyentes. La controversia pública fue tal que en el 2011 provocó la revocación del entonces alcalde condal Carlos Alvarez.
Norman Braman, el magnate que encabezó la oposición contra el acuerdo de los Marlins, dijo la noche del lunes a The Miami Herald que hará todo lo posible para luchar contra esto.




























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