Un grupo de presuntos ladrones trataron de llevarse los cajeros automáticos de un negocio del Downtown de Miami usando una cadena de hierro y un carro sedan, la madrugada del jueves. Pero sus intentos por cargar con las pesadas máquinas resultaron infructuosos.
Pasadas las 5 a.m. los dueños de Disccount Supermarket, en la 2500 de la 2 avenida del noroeste, recibieron una llamada de la policía informándoles que habían tratado de robarles el local. Al llegar encontraron las puertas rotas, mercancía esparcida por el lugar y una pesada cadena tirada en el piso de la tienda.
Un video de seguridad muestra a tres sujetos llegar al lugar en un carro dorado de cuatro puertas, y tratar -sin éxito- de abrir la puerta de hierro del frente que protege otra de vidrio. Según las imágenes, los hombres salieron y regresaron con una cadena de hierro que engancharon del candado de la puerta de metal al pequeño carro. Lograron romperla y luego destrozaron el cristal de la segunda puerta. Dos de ellos entraron al negocio, amarraron la cadena del cajero automático e intentaron halarlo con el carro dos veces pero su técnica no funcionó. Otro carro sedan blanco llegó al lugar y los hombres se subieron a éste rápidamente y se alejaron.
Aparentemente los sospechosos cortaron el alambre de la alarma contra robos, pero fueron vistos por vecinos del edificio de enfrente, que salieron al balcón. Los testigos avisaron a la policía.
Los dueños del negocio dijeron que ambos carros son Nissan Maxima ó Altima. También declararon que la policía les había dicho que hubo por lo menos tres intentos fallidos de robo de ATM en otros negocios del área.
El noticiero CBS4 dijo que detectives confirmaron que los sujetos trataron de robar en al menos otro negocio, la mañana del jueves. Los sospechosos rompieron el cristal de un negocio de cambio de cheques en la avenida 27 y la calle 29 del noroeste.
En el Disscount Supermarket, el intento de los sujetos por llevarse la máquina de dinero fue fallido, en parte, porque hay tres máquinas expendedoras de agua y refrescos colocadas antes del ATM.
“Es una estupidez”, dijo René Marin, empleado de una compañía de mantenimiento a cajeros automáticos, que se encontraba reparando el ATM de la pequeña tienda.
“Casi nunca que intentan robar una de estas máquinas se las logran llevar y hasta podrían estar vacías”.
Marin contó que hace poco unos ladrones lograron llevarse una máquina similar en Kendall, pero que en ella solo habían unos $200 dólares.
Los dueños de Disccount Supermarket, un negocio familiar que manejan desde el 2004, calculan que les costará unos $3,000 reparar los daños causados durante el intento de robo frustrado.
“Los ladrones conocen el negocio y han venido aquí, porque sabían cual era el alambre de la alarma y donde se encontraba el ATM”, dijo Mohammad Islam. “Por eso me parece estúpido que creyeran que podrían llevársela con un carro tan pequeño y con tres vending machines adelante”.


























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