Washington -- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, estimó el jueves que la caída de la economía mundial se frenó pero señaló que aún no es el momento de relajar las reformas.
“Frenamos la caída, (ahora) debemos evitar la recaída y no es el momento de relajarse”, declaró Lagarde en su primera conferencia de prensa del año en la sede del Fondo.
La directora gerente del FMI destacó que hay signos de “mejora” pero también de “deterioro” sobre el empleo, en particular entre los jóvenes.
“Necesitamos crecimiento para el empleo y empleo para el crecimiento”, un “círculo virtuoso” que hay que alcanzar, estimó.
La situación es desigual en el mundo, con países en desarrollo que asumieron en los últimos años el papel de motor de la recuperación, aunque con sobrecalentamiento y problemas estructurales aún sin resolver, ha advertido el Fondo en repetidas ocasiones.
Lagarde fue consultada en concreto sobre el caso de Brasil, que tras crecer de forma espectacular tras la crisis del 2008 volvió a desacelerarse de forma también acusada el año pasado.
Brasil podría crecer incluso menos de un 1% en el 2012, según analistas.
“Ciertamente ha crecido menos de lo esperado”, dijo Lagarde. “Pero la cuestión de fondo es saber si está creciendo por debajo de su capacidad o si se trata de un problema que puede ser saneado con medidas macroeconómicas apropiadas”, dijo Lagarde.
Brasil ha bajado sus tasas de interés y ha aprobado programas de estímulo para impulsar el consumo y la producción, al mismo tiempo que endurecía los controles para atajar la masiva entrada de capitales exteriores.
Sobre la zona euro, epicentro de la crisis, Lagarde resaltó que los fondos de socorro que han sido aprobados (como la compra de bonos públicos por parte del Banco Central Europeo) no han demostrado hasta ahora que sean “operacionales”.
“Hay que avanzar en términos de unión bancaria”, afirmó la responsable del Fondo.
Lagarde abogó en el caso de Estados Unidos por una pronta solución de la pulseada sobre el límite de la deuda pública entre la Casa Blanca y la oposición republicana en el COngreso.
Entre las tareas pendientes de la comunidad internacional subsiste la regulación bancaria, que sufre de objecciones del sector.
“Forma parte del juego. Es una política constante del sector, darle al freno porque es más fácil en lugar de someterse a una regulación”, indicó.



























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