ARGEL -- La cruenta crisis de los rehenes que ha durado tres días en una planta de gas natural en el Sahara dio el viernes un giro dramático con el anuncio del servicio noticioso estatal de Argelia sobre la liberación de 100 de los 132 trabajadores extranjeros que estaban en poder de extremistas islámicos.
Esa cifra de rehenes en esta instalación ubicada en una zona desértica remota excedió considerablemente cualquier otra difundida previamente, aunque suscita dudas sobre la suerte de poco más de 30 trabajadores.
Se desconoce cómo es que el gobierno presentó esa cifra más reciente de rehenes y que superó por mucho a la de 41 extranjeros que decían los extremistas tener en su poder.
Se ha dicho que la acción terrorista presuntamente es una represalia por la intervención francesa en Malí.
La agencia noticiosa estatal de Argelia también informó el viernes en la noche que en una “cifra provisional” 12 rehenes habían perdido la vida desde el inicio de la operación militar argelina para liberar a los trabajadores a los que habían secuestrado los extremistas en la planta.
La agencia noticiosa APS citó a una fuente de seguridad no identificada, según la cual difundió la nueva cifra de muertos y dijo que entre estos figuran argelinos y trabajadores extranjeros.
La cifra de rehenes muertos excede en más del doble la que informó en un principio la APS. La agencia noticiosa dijo que 18 extremistas fueron aniquilados.
Sin embargo, la información de que casi 100 trabajadores se encontraban seguros podría indicar un avance en la confrontación que comenzó cuando los rebeldes se apoderaron la mañana del miércoles de la planta.
Funcionarios de Estados Unidos informaron que un trabajador estadounidense fue hallado muerto mientras el gobierno del presidente Barack Obama busca garantizar la liberación de estadounidenses que aún siguen secuestrados por los milicianos en el tercer día de la toma de la planta en el Sahara.
Los rebeldes dijeron que mantienen en su poder a siete extranjeros, según la agencia noticiosa mauritana ANI, la cual afirmó que había conversado el viernes con ellos.Los trabajadores a los que habían secuestrado provenían de diversos países; estadounidenses, británicos, franceses, noruegos, rumanos, malayos, japoneses y argelinos.




























Mi Yahoo