Tallahassee -- ¿Qué tienen en común los videojuegos, las películas violentas y las armas de asalto de alto poder?
Todos ellos han sido culpados por trágicos tiroteos masivos, incluyendo el del mes pasado en la Escuela Primaria Sandy Hook en Newton, Connecticut y todos están subsidiados por los contribuyentes de la Florida.
Con el código impositivo de la Florida más favorable a las empresas en años recientes, los incentivos económicos y las exenciones de impuestos han fluido hacia compañías e industrias actualmente bajo escrutinio por su papel en la violencia de las armas en Estados Unidos.
Mientras tanto, el estado ha recortado fondos para el cuidado de la salud mental y los programas de seguridad en las escuelas, dos áreas en la primera línea del debate nacional del control de armas.
A la vez que se ha hecho más difícil y caro acceder al cuidado de la salud mental en la Florida, se ha hecho más fácil y barato obtener armas de alto poder. El año pasado, la Legislatura redujo en $5 pesos el costo de obtener una licencia de armas, y una serie de medidas favorables a las armas ha hecho que la cifra de personas que portan armas de fuego escondidas sobrepasara el millón.
Medidas contra las armas
Mientras la Casa Blanca, el Congreso y los estados analizan nuevas medidas para reducir la violencia de las armas, el código impositivo y las medidas del presupuesto de la Florida pueden tener un efecto opuesto.
Creo que el estado de la Florida tiene un papel que desempeñar en prevenir la violencia con las armas y en regularlas, afirmó Mike Ryan, alcalde de Sunrise, quien ha presionado a favor de las armas, pero ha reconocido que las compañías que reciben exenciones impositivas ayudan a crear empleos en el estado. Cuando entras en el tema de las armas de asalto, lo haces en un tema espinoso.
Nacionalmente, la Florida se encuentra en el puesto 49 en los fondos de salud mental, y primera en propietarios de armas de fuego. El estado ha sido un pionero en suministrar incentivos lucrativos de impuestos a una variada selección de compañías a cambio de sus promesas para crear empleos.
En el 2012, un año difícil para el presupuesto cuando la Legislatura recortó fondos por $1.8 millones para la seguridad escolar y el gobernador Rick Scott vetó $5.7 millones para los programas de salud mental, los legisladores fueron capaces de encontrar más de $10 millones para incentivos económicos, que fueron a la producción de filmes violentos, videojuegos sangrientos y fabricantes de armas.
En el sur de la Florida, eso significa millones menos de dólares para presos con problemas mentales, mientras que el cineasta Michel Bay recibió $4.2 millones en exenciones impositivas para producir Pain & Gain, una película de acción sobre los que practican el fisiculturismo en South Beach que se convierten en criminales violentos.
La Legislatura y poderosos grupos empresariales presionan para dar un impulso a la industria manufacturera del estado, un sector que incluye a los fabricantes de armas de tipo militar.
Al menos tres fabricantes de armas han recibido lucrativas exenciones impositivas encaminadas a estimular la creación de puestos de trabajo. Colt Manufacturing Co. recibió una exención de $1.6 millones en diciembre del 2011, después que optó por abrir un nuevo centro regional en el condado Osceola, que creó 63 empleos. Scott elogió el programa de créditos de impuestos como un claro mensaje de que la Florida está tanto abierta a los negocios, como que es una defensora de nuestro derecho a portar armas.





























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