Argel -- Los argelinos se levantaron hoy afectados por el desenlace trágico del secuestro de decenas de rehenes en las instalaciones gasísticas de In Amenas, pero también aliviados al saber que centenares de vidas se habían salvado.
Los quiosqueros en muchos barrios de la capital se vieron casi asediados desde la primera hora del día por los vecinos con ansias de conocer todos los detalles de este episodio dramático, al que el Ejército argelino puso punto final el sábado, tras cuatro días de tensión, con una cruenta operación de rescate.
En los cafés y por la calle, esta historia ha sido el principal tema de discusión.
Algunos tertulianos se muestran impresionados ante la osadía de los agresores, que se atrevieron a atacar, por primera vez desde el surgimiento de la violencia islamista en Argelia, unas instalaciones energéticas, y otros se han felicitado por la rápida intervención de las fuerzas armadas.
Es cierto que ha salido caro ya que murieron 23 personas, pero teniendo en cuenta la crueldad y la ferocidad de los miembros de los grupos terroristas islamistas, el hecho de haberles salvado la vida a 794 rehenes es una hazaña por parte de las fuerzas especiales argelinas, comentó a efe Fela, joven empleada de un banco.
Según un comunicado emitido anoche por el ministerio de Interior, la cifra de víctimas mortales asciende de manera provisional en 23 rehenes y 32 secuestradores, todos ellos miembros al parecer de una célula denominada Los signatarios en sangre encabezada por Mojtar Belmojtar, alias Jaled Abu el Abes.
A esta cifra, la televisión local Ennahar sumó hoy otros 25 cadáveres, que según su información -aún no confirmada oficialmente- fueron encontrados este domingo y que todavía no han sido identificados.
El ataque y la toma de rehenes se produjo pasado miércoles, poco después de amanecer, y las fuerzas especiales del Ejército argelino iniciaron su primera operación el día siguiente, en un principio sin demasiado éxito.
Es un episodio más dentro del drama que vive este país desde principios de los años 90, subrayó Yunes, administrador en una empresa italiana con oficina en un barrio de lujo de Argel.
Los atentados se han reducido notablemente en los últimos años, pero el asunto de In Amenas ha venido como si fuera para recordarnos que el fenómeno del terrorismo todavía no ha sido erradicado en Argelia y que puede hacer daño en cualquier momento, agregó.
En cambio, se escuchan algunas voces que se preguntan sobre la aparente facilidad con que los agresores llevaron a cabo la toma de una infraestructura crucial para la economía del país.
En teoría, recintos de este tipo están muy vigilados. No obstante, los terroristas han podido entrar y secuestrar a decenas de rehenes, explicó un profesor universitario que únicamente se identifica con el nombre común de Mohamed.
Es evidente que se debe revisar el sistema de seguridad y, además, los métodos de contratación de personal, puesto que es altamente probable que los agresores se han beneficiado de complicidades internas, conjeturó.



























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