El Heat de Miami concluyó la gira por el rocoso Oeste con balance de 3-3, tras haber salido airoso en los últimos dos encuentros, los cuales sirvieron para acabar de golpe con los rumores de crisis y poner a su favor (10-9) su marca en la carretera.
En el último choque el Heat dio cuenta de los Lakers de Kobe Bryant 99-90 con una brillante actuación de LeBron James, que llegó a 39 puntos, en un emotivo choque. Un día después de darle una soberana paliza a los Warriors de Golden State 92-75 en un partido revancha.
El equipo de Miami llegó a la Capital del Sol el pasado viernes y, tras un breve descanso para curar sus heridas, ha comenzado su preparación para los próximos encuentros.
Antes de volver a tomar la carretera el quinteto de Miami jugará dos partidos en casa, los cuales a priori debe ganar.
El miércoles recibe a los Raptors de Toronto en el American Airlines Arena y dos días después a los Pistons de Detroit, dos conjuntos sin muchas aspiraciones en esta temporada.
Sin embargo no se podrá confiar y si quiere mantener su buen récord en casa (16-3) y el primer puesto en la Conferencia Este (26-12), deberá salir agresivo desde el mismo salto inicial.
A pesar de su posición de privilegio y de que su entrenador Erik Spoelstra no ve mayores problemas el Heat tiene mucho trabajo por delante para intentar solucionar las enormes fallas que a diario se repiten en la presente campaña regular.
“Creo que estos momentos realmente nos sirven para fortalecernos”, dijo Spoelstra. “Seremos capaces de manejarlos con madurez y llegar mucho mejor a los playoffs”.
Entre ellas destaca el problema de los rebotes, con el pobre aporte de Chris Bosh, y el bajón de los armadores, con el juego irregular de Mario Chalmers y Norris Cole.
A eso hay que añadir los tiros de tres puntos, donde preocupa a sobremanera Shane Battier, quien ha perdido sus 15 tiros en los últimos cuatro juegos, muchos de ellos estando completamente desmarcado.
“No sé qué pasa, nunca he tenido tantos tiros que no entren”, comentó Battier. “Sentí que los últimos seis tiros, después de la lesión, fueron buenos desde que salieron de mi mano. Simplemente no puedo colar ninguno ahora”.
Para estos dos juegos una buena estrategia podría ser el jugar bien fuerte los primeros tres cuartos, sobre todo en defensa, para que jueguen en el último cuarto los menos habituales, a fin de que estos vayan ganando en confianza. Igualmente se podría aprovechar para practicar la puntería, pasando más la bola para buscar un mayor número de tiros abiertos.
Colateralmente deben salir a ganar la batalla de los rebotes, ofreciéndole más minutos a Udonis Haslem y al recién llegado Chris Ardensen, aunque este dijo en la práctica del lunes que aún no está al máximo y para ello planea trabajar dos veces al día con los entrenadores hasta recuperar su vitalidad.
“Después de nueve meses es normal, pero he vuelto y simplemente tengo que salir a competir y darlo todo”, declaró el Birdman. “Para mí eso es fácil. Espero estar al cien por ciento pronto”.
Dwyane Wade, quien se perdió la práctica del lunes con un dedo del pie adolorido, dijo que se entrenará el martes para jugar el partido del miércoles, donde Andersen podía hacer su debut con el Heat.
“Se le ve bien [Ardensen] y creo que va a encajar perfectamente con nuestro esquema”, señaló Wade. “Le va a tomar un poco de tiempo, pero puede tener un impacto inmediato”.
Ahora, tras cinco dias de descanso, queda por ver cómo se encuentra el equipo, cuál será la rotación de Spoelstra, con cuánta energía jugará el Heat y sobre todo ver la respuesta de Bosh.




























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