El gobierno venezolano encabezado por el vicepresidente Nicolás Maduro es blanco de crecientes presiones para que produzca un fe de vida del enfermo presidente Hugo Chávez, en momentos en que la credibilidad de las versiones oficiales de que está mejorando es mermada por cada día que transcurre sin la aparición del mandatario.
Ya hay gobiernos que han comenzado a preocuparse, dijo el analista y columnista David Morán.
¿Cómo es que una persona que está gobernando y por ello el TSJ [Tribunal Supremo de Justicia] dictamina que no se puede declarar su falta absoluta, tiene 44 días sin poder comunicarse con el país?, preguntó.
Es una interrogante que también está siendo planteada, aunque no abiertamente, dentro del chavismo.
Muchos de los seguidores de Chávez dentro de las clases C, D y E han comenzado a pensar que el gobierno está ocultando la verdad, comentó el ex asesor del Ministerio de Interior y Justicia de Venezuela, Anthony Daquin. Ellos [en el gobierno] lo saben, y es por eso que han comenzado a decir que Chávez estará en Venezuela para el 4 de febrero.
Chávez, quien partió el 9 de diciembre a La Habana, no ha sido visto en público desde que anunció que debía viajar para ser sometido a una cuarta operación para tratar el cáncer que padece.
El gobierno, que hasta ahora no ha brindado grandes detalles sobre la dolencia del mandatario, sostiene que Chávez se encuentra en plena recuperación, pero versiones de prensa aseguran que el mandatario enfrenta un cuadro médico bastante delicado y que el cáncer que padece se encuentra en etapa terminal.
El mandatario no pudo estar presente en Venezuela para la inauguración de su nuevo mandato pero eso no fue obstáculo para que lo asumiera en una extraña ceremonia en la que Maduro juramentó en sustitución a cientos de seguidores chavistas.
La maniobra, calificada como un golpe a la Constitución por algunos líderes de la oposición, fue ratificada por el Tribunal Supremo de Justicia, entidad que es vista por muchos como un mero apéndice del gobierno.
Pero la jugada es cada vez más cuestionada con el transcurso de los días, aún cuando distintos personajes del chavismo aseguran que Chávez estará dentro de poco en Venezuela.
Esos pronunciamientos se repitieron el lunes de boca del hermano menor del mandatario, Argenis Chávez, quien sin dar detalles sobre la situación médica del gobernante, expresó que regresará en los próximos días, en declaraciones transmitidas por la agencia The Associated Press.
Horas después, Argenis Chávez desmintió dicho reportaje en un comunicado diciendo que los voceros sobre la salud del presidente son Maduro y el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas.
También el lunes en la noche, el nuevo canciller venezolano Elías Jaua dijo que se reunió con Chávez en La Habana, pero no precisó cómo vio al líder ni cuánto tiempo duró la reunión.
Los analistas dijeron que comentarios como esos buscan apaciguar las preocupaciones que se están generando dentro del chavismo y en especial la sospecha de que la facción encabezada por Maduro y el canciller Elías Jaua esté maniobrando para asumir el vacío de poder dejado por Chávez.





























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