Existe una alta probabilidad de que la misma clase de batería que ya se ha incendiado dos veces en los aviones Boeing 787 Dreamliner en semanas recientes, se encuentre ahora mismo en uno de sus bolsillos.
Las baterías de iones de litio, pequeñas y potentes, se han vuelto el objeto preferido para almacenar electricidad. Se encuentran en los teléfonos celulares inteligentes, en las computadoras portátiles, las herramientas, incluso en los autos. Nos permiten hablar, enviar correos y trabajar más tiempo del que nunca fue posible en el pasado.
Pero los incidentes que obligaron a dejar en tierra la flota de 787 en el mundo y la decisión de Boeing de suspender temporalmente las entregas de la aeronave, han puesto sobre el tapete un defecto preocupante de éstas: su tendencia a incendiarse.
Con los investigadores ahora ocupados en descifrar la causa de los incidentes: uno en el Dreamliner en una pista de Boston, el otro que forzó un aterrizaje de emergencia de un 787 en el occidente de Japón, la cuestión de la seguridad de las baterías de litio ha salido a la palestra.
“Cada batería se puede incendiar”, dijoMike Eskra, diseñador de baterías de Boston que presta servicios como investigador de incendios en baterías para aseguradoras. “Pero las baterías de iones de litio son más peligrosas porque almacenan más energía.”.
En años recientes decenas de miles de baterías de laptops han sido retiradas por el riesgo de incendio o explosión. La batería de litio con un peso de 400 libras en un Chevrolet Volt, la estrella de la corona para el gigante de Detroit General Motors, se incendió aparentemente de modo espontáneo mientras el auto estaba estacionado. Y los investigadores culpan a una carga de baterías de litio por el fuego que hizo caer a un Boeing-747 de UPS luego de despegar en Dubai en el 2010.




























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