Un barrio suburbano de Broward con un historial de tensiones entre sus vecinos y la compañía de remolque contratada por la asociación de propietarios de viviendas está conmocionada y de luto luego de que un vecino muriera tratando de impedir que le remolcaran su Mercedes-Benz.
Hasta la semana pasada, Elias Konwufine, de 38 años, era el protagonista por antonomasia del sueño americano: un afroamericano que trabajaba como profesor y vicedecano de la Universidad de Keiser University in Fort Lauderdale. Estaba casado y tenía tres hijos. En sus viajes anuales a su nativa Camerún, Konwufine se aseguraba de contribuir a los costos de la educación de familiares y huérfanos en su ciudad natal de Bamenda, afirma su familia.
La persona más educada y más afectuosa, dijo Peter Konwufine, de 56 años, de su hermano menor. Él era una inspiración para todos.
Entonces, a eso de las 6:30 p.m. del miércoles pasado, la vida de Konwufine se vio cortada abruptamente.
Todo comenzó cuando Konwufine descubrió que un conductor de Capitol Towing estaba frente a su casa en la urbanización Sienna Greens de Lauderhill, y trataba de llevarse uno de los carros de la familia. La entrada en las casas de ese barrio admite solamente dos autos, y uno de los espacios de Konwufine estaba ocupado por el de un terapeuta que visitaba a uno de sus hijos, que es autista.
Debido al carro del visitante, el vehículo de Konwufine sobresalía hacia el área de la acera y el césped, lo cual constituye una falta que es castigada con el remolque.
Lo que sucedió a continuación es ahora objeto de controversia.
El chofer de la grúa a quien hasta el momento sólo se ha identificado por su nombre de pila, Ken dijo a una estación local de televisión que Konwufine y su esposa e hijo estaban tan encolerizados por el remolque que lo estaban golpeándo a él en la cabeza y la espalda. Luego que Konwufine saltó del estribo del camión grúa, y fue atropellado involuntariamente por su propio vehículo mientras la grúa se apartaba, dijo el chofer.
El abogado Dean Freeman, quien representa a la familia de Konwufine, dijo que hay múltiples testigos que contradicen la versión de los hechos explicada por el chofer.
Freeman dijo que Konwufine sólo estaba pidiendo verbalmente al conductor de la grúa que dejara tranquilo su carro. El chofer se negó y luego de alejó a toda velocidad, dijo Freeman; y, en esta fuga presurosa, Konwufine se vio atrapado de pronto cuando su propio carro le fue arrancado de debajo suyo.
La policía de Lauderhill no ha presentado cargos en contra de nadie por la muerte de Konwufine, pero dijo que la investigación está en curso.
Siempre ha habido escasez de estacionamiento en Sienna Greens, una comunidad junto a Inverrary Boulevard. El estacionamiento en la calle es prácticamente inexistente, y el único parqueo de invitados está a cuadras de distancia.
Capitol Towing fue contratada originalmente para remolcar los vehículos que violaran el reglamento de Sienna Greens. Pero muchos en la comunidad opinan que la compañía se ha mostrado demasiado agresiva.
Shaun Taylor, ex presidente de la asociación de propietarios de vivienda, dijo que se sabe que la compañía armaba a sus choferes con un Taser, y que los mismos habían sido vistos salir del barrio de forma inapropiada usando una salida reservada para emergencias con tal de evitar a los vecinos indignados que trataban de alcanzar la grúa en la salida principal de la comunidad.






























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