WASHINGTON -- La Cámara de Representantes aprobó el miércoles en forma arrolladora una iniciativa de ley que elevó el límite de deuda que puede contratar el gobierno con el fin de no caer, al menos durante cuatro meses, en lo que hubiera sido el primer cese de pagos en su historia.
Con esto se desactiva una crisis que se avecinaba para febrero, aunque se prepara el escenario para un nuevo debate sobre impuestos, gasto y déficit en el segundo trimestre.
La Cámara Baja aprobó la medida por 285 votos a favor y 144 en contra, una exhibición bipartidista sobre una iniciativa presentada por la mayoría republicana. El Partido Republicano había dado marcha atrás a sus exigencias anteriores de que cualquier incremento al límite de deuda del gobierno debería incluir un nivel equivalente de recortes al gasto.
Harry Reid, líder demócrata en el Senado, dijo que la Cámara trabajará de inmediato para pasar la legislación a la Casa Blanca, la cual ha anunciado que el presidente Barack Obama la promulgará con su firma.
La medida suspendería el límite de 16,4 billones de dólares en la deuda federal y volvería a fijarlo el 19 de mayo, a fin de reflejar los préstamos adicionales requeridos entre la fecha en que se promulgue la ley y el día en que se redefina el tope. El monto de los préstamos requeridos depende de los impuestos recaudados durante la temporada de declaraciones tributarias pero, con base en un periodo comparable del año pasado, el gobierno incurrió en cifras del orden de 150,000 millones de dólares en déficit.
También prevé una disposición que afecta al Senado, el cual no debate un presupuesto desde 2009, al retener la paga a los legisladores de cualquiera de las dos cámaras que sea incapaz de aprobar un plan presupuestario.
La senadora demócrata Patty Murray anunció el miércoles que esa cámara sí debatiría un presupuesto este año, pero sostuvo que la medida impulsada por los republicanos para suspender la paga no tenía relación alguna con la decisión.
El presidente Barack Obama ha prometido no negociar sobre el techo de la deuda, como hizo a mediados de 2011, aunque promete más pasos en materia presupuestaria. Lo ocurrido el miércoles representó un cambio en el debate, que se alejó de las fallidas conversaciones cara a cara entre Obama y el presidente republicano de la Cámara Baja, John Boehner.
La decisión de Boehner y de otros dirigentes republicanos tendría la intención de abrir una nueva secuencia para las próximas batallas presupuestarias






























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