BEIRUT -- Un par de carros bomba estallaron el viernes en la parte que controla Siria en los Altos del Golán y causaron ocho muertos, dijeron activistas, en tanto que el gobierno exhortó a que regresen las personas que hayan huido del país por la guerra civil, incluidos los opositores al régimen.
Mienras, el grupo islamista Brigadas de los Libres del Sham, que forma parte del autodenominado Frente Islámico Sirio (FIS), asaltó el viernes por la mañana la prisión central de Idleb (norte) y liberó a 300 detenidos recluidos en ella, según diferentes grupos de la oposición.
Según la red de activistas Comités de Coordinación Local, el número de reos liberados en esa acción supera los tres centenares, que lograron salir de la cárcel “tras los duros combates del Ejército Libre Sirio con las fuerzas del régimen”.
Mientras, el FIS, en un comunicado difundido en su página de Facebook, explicó que las Brigadas de los Libres del Sham y otro grupo denominado Halcones del Sham irrumpieron en la prisión, que, según ellos, acoge a cientos de detenidos torturados a manos de 120 oficiales de los servicios secretos sirios.
“Ha habido una resistencia fuerte en las entradas de la cárcel y han sido asesinados decenas de ‘shabiha’ (paramilitares al servicio del régimen sirio)”, asegura el comunicado.
Además, describe la cárcel como una prisión “donde han muerto y han sido torturados presos”.
Las Brigadas de los Libres del Sham forman parte del FIS, que incluye a varios grupos islamistas rebeldes y que aboga por la caída del régimen y la aplicación de la sharia (ley islámica) en este país.
La violencia persistente y el moribundo plan de paz del presidente Bashar Assad –en marcha como muestra su llamado a que regresen los refugiados y opositores políticos– pone de relieve la naturaleza difícil de resolver de un conflicto que ha durado 22 meses, en el que han perdido la vida 60,000 personas y que ha frustrado a la comunidad internacional en la búsqueda de una alternativa para poner fin al derramamiento de sangre.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que ambos vehículos llenos de explosivos estallaron el jueves cerca de un inmueble de inteligencia militar en el poblado de Quneitra. Ocho personas perdieron la vida en estos hechos y la mayoría de los muertos eran miembros del estamento militar sirio, dijo el Observatorio.
Nadie se adjudicó la responsabilidad de ambos estallidos. Atentados con carros bomba y los ataques suicidas dirigidos contra los efectivos y las instituciones del gobierno han sido propios de extremistas islámicos que combaten al lado de los rebeldes.



























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